Perder kilos

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Los celadores en huelga de hambre esperan una respuesta del Sergas para deponer su actitud Cuatro días de huelga de hambre y camino del quinto. El estómago vacío, pero la moral intacta. Así se encuentran los tres celadores del Hospital Provincial de Conxo que claman al Sergas para que se respete el derecho a ocupar su puesto de trabajo. A la iniciativa de José Luis, el primero que se declaró en huelga de hambre, se han sumado otros dos, Eugenia y Manuel, y esta mañana se les unirán, previsiblemente, otros dos celadores. El objetivo es aguantar hasta que la administración les ratifique en su puesto.

18 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«Yo pesaba noventa kilos antes de empezar la huelga. Ahora estoy en setenta y seis». De esta manera tan gráfica resumía José Luís sus cuatro días de huelga de hambre en el Provincial de Conxo. Y eso que, como aclara, «he abandonado la huelga de sed por recomendación de mis amigos». En el Provincial, dice, «ha reaccionado primero con sorpresa y lugo con mala fe». El pionero de esta iniciativa dice estar «bien de salud» y con la moral intacta. José Luís añade que a su lado no quiere ni enfermeros ni personal de ayuda, «porque no me fío de nadie». Y cuando se refiere a nadie habla del Sergas, una institución por la que se siente «atacado» y que «no respeta las decisiones de los jueces autonómicos» tras una decena de sentencias favorables. ~Esta mañana, anunciaba, se le sumarán otros dos compañeros. «Si vienen es porque confían en esto y están tan hastiados como yo del Sergas». Durante la jornada de ayer se sumaron más apoyos a su causa. Entre ellos, el sindicato Comisiones Obreras en Galicia. Pero, principalmente, los tres compañeros se sienten arropados por sus familias. Incluso, dice, «han intentado utilizarlos para que deponga mi actitud». Pero no lo hará hasta que el Servicio Galego de Saúde encuentre salida a su problema.