El alcalde no es como Curro

M. CH. SANTIAGO

SANTIAGO

CAPOTILLO

Tres de cada cinco regidores de la comarca aseguran que no disfrutarán de descanso durante los meses de verano Ni con Halcón Viajes; ni al Caribe. Tres de cada cinco alcaldes de la comarca, un 66% del total, no se marcharán de vacaciones durante los próximos tres meses. O tienen que supervisar obras municipales, o deben atender a los emigrantes que regresan de visita, o ni ellos saben qué. Lo cierto es que, mientras a media España no le importa soportar atascos y cancelaciones de vuelos con tal de desaparecer, el primer edil de Frades, Jesús Miguel Prado, no quiere oír hablar de asueto estival. «Unha vez tiven a experiencia de coller vacacións en agosto e, ademais de gastar días, acabei traballando». Tan cerca y parece de otra galaxia.

12 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los soviéticos inventaron en el primer tercio de siglo un curioso sistema para incentivar el trabajo de los obreros hijos de la República Socialista: El estajanivismo. Se trataba de premiar a los más laboradores; mayor productividad, más beneficio. Galicia es sitio distinto. En la comunidad sobran motivaciones extra. Cuando menos entre los alcaldes de la comarca. Son 24 y sólo ocho se irán de vacaciones este verano. Hay récords, como el del regidor de Ames, José Astray. «Levo 24 anos sen coller vacacións». ¿Cómo? «Moi fácil», le echa una mano su homólogo en Boimorto, Luis Verea: «Eu fun telleiro e xa estou acostumado a traballar de San Isidro a San Miguel», recuerda la jerga. Claro que también está el modelo non-marcho-pero-vou-a-excursións-do-Concello. El recurso lo emplea el primer edil de Santiso, Ramón Villar. «En outubro acompaña ós da viaxe de terceira idade», revela su asistente administrativa. Otro regidor que se va de visita programada, el de Teo, Armando Blanco. La última vez fue en mayo y el destino Murcia. Por lo demás, la secretaria de Blanco asegura que «el nunca colleu vacacións porque lle chega coas fins de semana». La asunción del sacrificio estival es superlativa en el alcalde de Padrón, Jesús Villamor. «¿Vacacións? _responde_ Si, eu marcho agora dous días». Y no lo dice en tono irónico. A otros se les juntan compromisos con obligaciones, como al primer edil de Melide, Miguel Pampín. Para cuando acabe de atender a los emigrantes que regresan de visita, le tocará volver a su escaño en el Senado madrileño. Cuatro con suerte Y entre los que arrancan con las maletas en verano, son mayoría los sufridores. «As miñas son unhas vacacións trapalleiras, de andar por casa», se lamenta el regidor de Touro, Ignacio Codesido. La escasa suerte se la reparten los alcaldes de Boqueixón, Adolfo Gacio; Ordes, Teodosio Martino; el de Santa Comba, José Toja; y el de Val do Dubra, Juan Manuel Baleato. A los chinos, los cuatro suman 120 días.