Un paréntesis para el altruismo

REDACCIÓN SANTIAGO

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

Más de cuatrocientas personas asistieron el martes en Compostela al festival organizado por Onda Cero Un paréntesis para el altruismo fue el que hicieron algunos compostelanos el martes por la noche. La cita fue en el Palacio de Congresos. El motivo, la segunda edición de la Gala de la Solidaridad, un evento organizado por Onda Cero en colaboración con el departamento de Asuntos Sociales del Concello de Santiago. Más de cuatrocientas personas participaron desde el patio de butacas en este festival cuyo único fin fue recaudar fondos para el albergue de Xoán XXIII. Varios personalidades de la vida pública de la ciudad consiguieron superar el miedo a las tablas y pasear los modelos de las más prestigiosas firmas de Santiago.

14 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Igual que Hubert de Givenchy se encargó de coser las perlas de Rose Kennedy a su vestido para que no hicieran ruido al chocar con el ataud del presidente asesinado, los encargados de vestir a los modelos de la Gala tuvieron que echar mano de más de un truco que sólo se descubre si se visita el vestidor. La estilista Maika Ferreiro desplazó todo un equipo de profesionales hasta el Palacio de Congresos para que el rimel no fuera un castigo y para que a nadie se le moviera ni un pelo. Encarna Otero ejerció, además de modelo, de asistenta de Eva Millán. Entre pase y pase ayudó a la presentadora a colocarse los vestidos y los diferentes chales que lució durante la velada. Todos, por cierto, de Charol. El resto de las damas también vistieron modelos de Granatte. Al que se le arrugó un poco el traje en el viaje fue a Julio Flores. El percance retrasó un poco la gala porque, aunque la leyenda popular asegure que la arruga es bella, los responsables de Cosmos _casa encargada de vestir a los chicos_ prefirieron traer un conjunto nuevo. Carlos Landín también tuvo un pequeño imprevisto. Aunque a uno le vaya el grunge o las últimas tendencias de la moda londinense, hay cosas que rompen con los principios del estilo. Como unos náuticos nunca fueron el mejor complemento para un traje de Armani, rápidamente mandó ir a buscar unos zapatos nuevos. Pero según dicen las malas lenguas, hubo algunos jóvenes que se prepararon para la gala. Un poco de gimnasio aquí y un poco de solarium allá.