¿Qué es el más allá? El más allá es ir allá, pero una vez que llegas no te quedas allá, sigues. Como dirían algunos el más allá no es el allá, sino «lo siguiente». Aunque luego no te explican que es «lo siguiente». Si alguien quiere ir al más allá, allá él. Yo aun diría más: «Más allá él». Cada uno puede hacer lo que le parezca, cuando le parezca o cuando perezca, como fue el caso de Inocente, que fue al más allá al ser asesinado dos veces por Asensio.
Asensio entró a robar en su casa. Se lo encontró en el sofá, le disparó y salió huyendo. Al día siguiente estaba la policía junto al cadáver esperando su regreso, pues, según el comisario, el criminal siempre vuelve al lugar del crimen. Y no se equivocó. Asensio volvió porque, con las prisas, se había olvidado de robar o de matar a Inocente. Al verlo tumbado en el sofá, le volvió a disparar, momento en que lo detuvo la policía como presunto autor de asesinato a sangre fría, pues al cadáver ya se le había enfriado la sangre.
Pero retrocedamos al día anterior. Cuando murió Inocente, atravesó el allá y se fue al más allá. No él, su cuerpo, sino esa cosa que hace que algunos, unos pocos, pensemos, y que llaman mente, alma o espíritu. No se qué pasó en el más allá que no le debió gustar y quiso volver. Andaba, o mejor dicho, flotaba, como perdido y no encontraba su cuerpo, por lo que no podía volver, y anduvo vagando durante un tiempo, hasta que entró en mi habitación justo cuando yo estaba pensando qué tontería iba a escribir.
Me contó que unos extraños peregrinos le preguntaron si había estado en San Andrés de Teixido. Les dijo que no. Le invitaron a ir con ellos, pues decían que «a San Andrés de Teixido vai de morto o quen non foi de vivo». Les contestó que ya iría cuando muriese y se despidió de ellos. Yo no lo veía ni oía lo que me contaba, porque jamás vi un espíritu, pero esta historia es lo que me vino a la mente esa noche, e imagino que me la dictó Inocente. A mí nunca se me hubiese ocurrido algo semejante.
Al día siguiente la prensa no decía nada de ningún Asensio ni de ningún Inocente asesinado. Yo fui a conocer San Andrés de Teixido. «Mellor de vivo».
Ángel Julio Barbadillo Marán, jubilado, 65 años, A Coruña.