Tras el sueño en el avión

Emma Vázquez Linos

RELATOS DE VERÁN

Emma Vázquez Linos. 13 años. Ferrol. Estudiante

01 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El semejante ruido ensordecedor hizo que saliese disparada de mi sueño. Entonces fue cuando abrí los ojos, todo estaba oscuro, solo lograba ver una luz tenue a unos metros de mí. Iluminaba lo que parecía un pasillo, aunque no era capaz de distinguir las cosas de aquel misterioso lugar. Al poco rato, empecé a oír una voz, ¿quería decir que no estaba solo? Creo que quería decirme algo, pero era ininteligible. Empezó a sonar una música que me resultaba conocida, era una canción que yo me sabía, pero estaba despertando y no podía decir cuál era. De repente, unas luces se encendieron y me permitieron empezar a divisar algo a mi alrededor. Yo estaba rodeada de personas, muchas de ellas desconocidas para mí. Todas estaban cantando la canción de cumpleaños feliz, ¡la estaban cantando para mí! Yo me había quedado dormida en el avión, pues tuvimos que viajar de madrugada. Mi madre había pedido a los pasajeros que cantaran la canción al aterrizar. Por fin llegamos a la casa de mi abuela en Madrid. Timbré y cuando ella abrió la puerta nos abrazamos, he de reconocer que alguna lágrima sí se me escapó. Ese día fue increíble, y esto no es todo, pues me hicieron una gran fiesta sorpresa esa misma tarde, a la que asistió toda mi familia.