Vidrios «tecnológicos» para reducir los rayos infrarrojos cubrirán el Mercado de Pontevedra

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Aspecto que presentará el Mercado de Pontevedra con el nuevo lucernario, según una imagen facilitada por el Concello
Aspecto que presentará el Mercado de Pontevedra con el nuevo lucernario, según una imagen facilitada por el Concello CONCELLO DE PONTEVEDRA

El Concello invertirá medio millón de euros en la renovación de los lucernarios

13 feb 2026 . Actualizado a las 19:23 h.

El Mercado de la calle Sierra de Pontevedra se diseñó en su día casi como una plaza de abastos al aire libre con dos patios centrales, donde se distribuyen los puestos de venta, cubiertos por sendos lucernarios. La última gran reforma del histórico edificio ya tiene casi un cuarto de siglo, apuntó este viernes el arquitecto municipal Ángel Velando, y ahora las necesidades son otras. Por ello el Concello acometerá lo que la concejala de Promoción Económica, Anabel Gulías (BNG), definió como una «actuación ambiciosa» para mejorar el confort de placeras y clientes en lo que respecta a aislamiento de sol, térmico y acústico.

Gulías recordó que en lo que va de mandato ya se acometieron la renovación de las cámaras de conservación y de las canalizaciones de agua, y está en marcha la instalación de nuevos montacargas. Estas actuaciones han supuesto ya una inversión de 413.000 euros.

Ahora se va a llevar a cabo esa mejora del confort en el Mercado, que se iniciará con un proyecto valorado en 518.000 euros que tiene un doble objetivo: reducir el impacto de la luz del sol en los productos frescos y crear un mejor ambiente lumínico para quien trabaja o visita la instalación. «Nesta fase centrarémonos na incidencia da luz solar, cun tapiado que mellore e reduza a súa incidencia e non se produza un estrés visual», explicó la concejala.

La obra la proyectó la arquitecta Magdalena Portela Campos, a quien se encomendó la tarea de buscar una solución para mejorar el aislamiento solar del inmueble. La propuesta es sustituir los lucernarios y los toldos que se colocaron en su día para eliminar el impacto directo de la luz del sol —que resultan «pouco funcionais e acumulan suciedade», según Gulías— por dos capas de vidrio. Por un lado, los nuevos lucernarios serán de vidrio tecnológico, hechos con materiales que cuentan con una serie de filtros, explicó Velando, que permiten pasar la luz pero eliminan hasta en un 80 % los rayos infrarrojos, que son los que pueden llegar a afectan a los productos frescos expuestos en la plaza, ya que los calientan y pueden acarrear problemas sanitarios.

Estos vidrios tecnológicos son más pesados que los que hay actualmente en los lucernarios, por lo que será necesario reforzar la estructura del edificio.

En cuanto a los toldos, serán sustituidos por una «segunda piel» también de vidrio, que será una especie de falso techo bajo los lucernarios y supondrá una nueva capa para frenar la radiación solar. Serán paños de vidrio sujetos con correas, y su configuración permitirá que sean serigrafiados, por lo que Gulías ya anticipó que habrá una intervención artística para darles color.

Además, este falso techo de vidrio permitirá también instalar un sistema de iluminación más adecuado que el actual, de focos proyectados sobre los puestos.

Dos meses de ejecución

Este sistema de aislamiento contra la radiación solar se ejecutará este mismo año. El Concello iniciará de inmediato el proceso para licitar la obra, y una vez adjudicado el plazo de ejecución será de solo dos meses. A día de hoy no está contemplado que vaya a ser necesario suspender la actividad comercial durante la ejecución de la obra.

Pero la mejora del Mercado pontevedrés no rematará con este proyecto. Anabel Gulías explicó que a continuación se acometerá una actuación para mejorar el aislamiento térmico del edificio, que incluirá la búsqueda de una fórmula para cerrar los arcos de la fachada principal. Está por estudiar, pero podría ser una actuación similar a la que se ejecutó en su día en la planta baja de la casa da Luz, con un cierre acristalado.

La última fase de este plan de renovación consistirá en mejorar el aislamiento acústico del inmueble. Todas estas actuaciones servirán, insistió Anabel Gulías, para «transformar o Mercado nun equipamento non só gastronómico, senón tamén cultural, pero sen perder a súa esencia de praza de venda de produto fresco».