30 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Un auto del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Pontevedra desestimó la solicitud de inejecutabilidad de la sentencia que obliga a derribar el edificio ubicado en el número 59 de la calle Real de Caldas. La resolución, conocida ayer, tumba los argumentos del Concello y da de plazo hasta el 7 de julio para demoler el inmueble. También impone al alcalde una nueva multa coercitiva de 1.200 euros y anuncia más. » L13