Un constructor acepta un año de cárcel por vender el mismo piso dos veces

Alfredo López Penide
L. Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

POIO

LÓPEZ PENIDE

El constructor Ricardo Collazo Paredes aceptó en la Audiencia de Pontevedra un año de prisión por un delito de estafa. Aceptó la tesis del fiscal de que en el 2006 vendió un piso en Poio a M. M. R., quien falleció meses después.

Surgieron discrepancias entre el promotor y los herederos del fallecido sobre las cantidades que este último entregó. En este marco, sin haber resuelto la venta ni haber restituido las cantidades percibidas, el acusado vendió nuevamente la vivienda en febrero del 2011.

Collazo Paredes se comprometió a abonar cien mil euros en cinco años a los herederos del primer comprador. De este pago es responsable civil subsidiaria la constructora.

Tras el juicio, el abogado del encausado negó que existiera «una doble venta» y explicó el acuerdo con la Fiscalía apelando a «razones de práctica procesal». Señaló que el problema surgió porque los herederos no quisieron escriturar.