A Barca, el sempiterno cuello de botella

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

POIO

l. pENIDE

Ninguna de las actuaciones viarias llevadas a cabo ha conseguido minimizar el impacto de los atascos

28 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La buena climatología que está registrando este verano la comarca de Pontevedra no ha hecho sino que agudizar el problema de los atascos en el entorno de la rotonda de A Barca. Este punto en el que confluyen la PO-308, la PO-531 y los tráficos procedentes de A Caeira (Poio) y del puente que conecta con Pontevedra se convierte todos los días en un cuello de botella para desesperación de los miles de conductores que transitan por esta glorieta.

A los atascos ya habituales en hora punta, que coinciden con la entrada y salida de los colegios, así como con los horarios comerciales de apertura y cierre, se suman desde hace unas semanas los que se producen como consecuencia de los desplazamientos, ya sea de ida o ya sea de vuelta, a las playas. Es una situación que este verano se agrava durante los fines de semana y los festivos, así como en sus vísperas.

De hecho, ninguna de las actuaciones puestas en marcha en los últimos años para minimizar el impacto de esta rotonda sobre el tráfico rodado ha tenido el efecto deseado. Esto es, las distintas alternativas habilitadas por las diferentes administraciones no han logrado poner coto a este sempiterno problema, toda vez que, por otro lado, es la salida natural de la ciudad del Lérez a las playas de Poio, Sanxenxo y O Grove.

De este modo, si bien el puente de As Correntes ha aliviado una pequeña parte de la circulación por el entorno de Alameda y Echegaray, lo cierto es que la gran mayoría de los usuarios terminan confluyendo en esta glorieta, ya sea a través del puente de A Barca o de la avenida de Domingo Fontán. Esta última vía, además, tiene su propia problemática, tal y como se pudo comprobar ayer con un accidente que colapsó el único carril descendente. Esta circunstancia obligó a Tráfico a dejar un solo carril ascendente para, de este modo, aliviar los vehículos que se dirigían hacia el nudo de Bombeiros, lo que generó nuevas retenciones.

En cualquier caso, en la actualidad son tres las alternativas que los automovilistas tienen a la hora de sortear este punto conflictivo. Dos de ellas se ubican en el tramo pontevedrés de la PO-531 y están, a juicio de las fuentes consultadas, infrautilizadas. Se trata del acceso a través del polígono industrial de O Vao que comunica con la PO-310 o carretera de Campelo y que permite conectar con la PO-308 en Andurique, mientras que la segunda alternativa es la VG 4.8, la variante que se une a la carretera de la costa en la glorieta del asador O Remo.

La tercera posibilidad es ampliamente utilizada por los usuarios que se dirigen a Sanxenxo y O Grove. Es la AG 4.1 o vía do Salnés cuyo último tramo, el que desemboca en A Lanzada, también es un cuello de botella en los desplazamientos a las playas.

Con la vista puesta en una posible variante interior por el municipio de Poio

A día de hoy, dos son las soluciones que se manejan en el seno de Poio para dar respuesta a las retenciones de A Barca. Por un lado, la que el Concello considera más factible y económicamente más viable es la construcción de un vial que atraviese el poblado de O Vao y que llevaría aparejada la reurbanización del entorno. Fue un proyecto que el que fuera conselleiro de Política Territorial con Manuel Fraga, Xosé Cuíña, apoyó y que estuvo incluido en el Plan Move. El bipartito considera que es una iniciativa que debería retomarse con la remodelación del nudo de Bombeiros.

La segunda opción es más costosa y, hasta cierto punto, polémica: la variante interior, una suerte de corredor de cuatro carriles -dos en cada sentido- que suponga una alternativa a la PO-308. Su diseño está contemplado en el PXOM que actualmente se está elaborando y su trazado uniría la parroquia de San Xoán con el alto de Samieira.

El gobierno sostiene que es necesaria, no solo como respuesta a la problemática de la carretera del litoral, sino para el crecimiento del municipio. «Non sei se ten que ser exactamente a que se propón, pero defendemos con uñas e dentes que Poio necesita no futuro inmediato dunha nova vía que conecte os núcleos de poboación e que se alonxe da costa», remarcó ayer el alcalde Luciano Sobral.

Nuevo vuelco en la PO-308

Un nuevo accidente de circulación en la PO-308, en las inmediaciones de Combarro, volvió a poner en la picota la seguridad de esta carretera a su paso por Poio. El suceso, según confirmaron desde el 112, se produjo minutos antes de las diez de la mañana, cuando una furgoneta que transitaba por la carretera de la costa sufrió una salida de vía y terminó volcada sobre una finca. El 061 tuvo que asistir a una ocupante. foto Emerxencias sanxenxo