06 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El Concello de Poio consiguió después de dos meses el realojo de las familias afectadas por los derribos de O Vao. Pero ni mucho menos el problema parece solucionarse. En Monte Porreiro los vecinos ya han plantado cara y no parecen dispuestos a compartir espacio con los recién llegados por temor al trapicheo. El de estas familias parece un viaje a ninguna parte.