Diablillos del ritmo sobre ruedas

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

MORAÑA

RAMON LEIRO

La Escuela Deportiva de Patinaje de Moraña cuenta con casi medio centenar de alumnos

23 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde el 2008, el patinaje artístico se ha convertido en un deporte de referencia en Moraña con la creación de la Escuela Deportiva de esta modalidad, totalmente gratuita, auspiciada por la Diputación. No en vano, este curso es la que cuenta con más integrantes del municipio con cerca de medio centenar, con edades comprendidas entre los 5 y los 13 años. Y a la vista de su ilusión por seguir aprendiendo, todo augura que el patinaje seguirá creciendo en Moraña en los próximos cursos.

Jesús Miguéns es el responsable de formar a los pequeños en este deporte en Moraña. Asumió esta responsabilidad en el 2012, por lo que está comenzando su tercera temporada al frente. En principio, la previsión era que se ocupase de dos grupos, pero la buena acogida que ha tenido la escuela le ha obligado a crear un tercero. Y así, los miércoles trabaja en el pabellón del CPI Santa Lucía con los grupos de iniciación intermedio y de perfeccionamiento, durante una hora con cada uno, reservando los viernes para los que todavía están empezando a familiarizarse con los patines.

Acerca de su labor, Miguéns explica que los comienzos son lo más complicado. «Al principio van con un poco de miedo», reconoce. Primero, se inician con un patín, y en cuanto se familiarizan con el medio, se calzan los dos y empiezan los ejercicios de iniciación. Aunque aclara que, sobre todo en esta etapa, «es importante que lleven protecciones: coderas, rodilleras», ya que ninguno estará a salvo de las caídas.

De todos modos, explica que la evolución es rápida, y unos meses después llega el momento de demostrar sus habilidades técnicas en el festival de fin de curso que organiza la Diputación. «Es el gran momento, en el que cada grupo hace su coreografía, aunque a veces los nervios les juegan una mala pasada», cuenta Miguéns. Eso sí, allí no hay perdedores, si no que todos ganan. «Para nosotros lo importante es la formación en valores a través del patinaje artístico», proclama orgulloso el entrenador.