Marea celeste en una cita histórica

María del Carmen García de Burgos Velón
carmen garcía de burgos PONTEVEDRA / LA VOZ

MARÍN

El Peixe vivirá un momento histórico, como el jugado en la final del Campeonato de España cadete.
El Peixe vivirá un momento histórico, como el jugado en la final del Campeonato de España cadete. r. leiro

El Peixe Galego ha tenido casi que duplicar las plazas de autobús a Ávila, e instalará una pantalla gigante en la Alameda para ver la histórica final

22 ene 2016 . Actualizado a las 20:19 h.

El espíritu del ascenso vuelve al pabellón de A Graña. No para quedarse. Solo para tocar cancha y salir rumbo a Ávila. Es la manera que tiene la marea azul celeste de advertir que el Marín Ence Peixe Galego está a punto de hacerse con el título más importante del baloncesto profesional de la provincia en décadas. La hazaña que aspira a lograr el club marinense, la Copa LEB Plata, llevaría su nombre, y el de Pontevedra, a la estantería en la que se apoyan los grandes del deporte español.

Por eso nadie quiere perderse la cita con las coordenadas más claras de la temporada: será en el pabellón Carlos Sastre mañana a las 19 horas. Allí se repartirán la cancha el Carrefour El Bulevar de Ávila y el Peixe Galego. Cada uno en su mitad, con sus jugadores estrella y sus méritos, fortalezas y debilidades.

Y, por encima de todo, con su afición. Hasta Castilla y León viajarán alrededor de 150 personas para animar al equipo que ha conseguido que Marín sude baloncesto. Por todos los poros. No es una impresión. La campaña de socios llevada a cabo esta temporada por la entidad azul lo demuestra a gritos. Los abonados prácticamente se han triplicado respecto al año pasado, superando ya los seis centenares. Aseguran desde el club que el objetivo que se habían marcado dibujaba un pabellón de A Graña lleno en cada uno de los partidos. Se han quedado a poco. Las gradas laterales están repletas de aficionados cada sábado (uno de cada dos, para ser exactos, cuando juegan en casa), y la de fondo, aunque no llega, presenta un aspecto muy bullicioso. Por eso no es de extrañar que los jugadores extranjeros de los que presume el equipo no terminen de dejarse sorprender por la afición marinense en cada encuentro.