El empresario y el portavoz del PP Santiago Pazos estaban en un despacho del Concello El promotor tiene roto el maxilar, la tibia y peroné, y el político, una fisura en las costillas
09 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Una pelea en un recinto oficial. El Concello de Marín se convirtió ayer al mediodía en el escenario de un conflicto que terminó con dos personas en el hospital. El concejal y portavoz municipal del PP Santiago Pazos, y el constructor, gerente de la promotora Novo Lar, Antonio Dasilva, dirimieron sus diferencias a golpes, con el resultado de contusiones y fracturas. Ambas partes han anunciado que iniciarán acciones legales por agresión. El conflicto se inició pasada la una de la tarde dentro del consistorio, a las puertas del despacho del aparejador municipal. Los implicados iban a entrevistarse con el arquitecto técnico. Testigos consultados por La Voz no se ponen de acuerdo en quién empezó la pelea ni los motivos, pero la enemistad entre ambos es conocida. «Me amenazó y comenzaron los empujones y la refriega», comentó Pazos, quien dijo ue ambos se enzarzaron tras haber empezado Dasilva. Según su versión, el constructor tropezó y en la caída se hizo daño en el tobillo. El portavoz popular fue atendido en Urgencias por dolores en las costillas y en un dedo de la mano. «Todo comenzó de repente. Yo estaba reunido con el aparejador y oí como se enzarzaban. Después entraron en el despacho y fuimos a avisar a la policía. Lo último que recuerdo es a Dasilva en el suelo quejándose antes de que se lo llevara la ambulancia», contó el socialista José Manuel Pierres, ex alcalde de Marín, que estaba en el lugar de la pelea. Dasilva fue trasladado por una ambulancia del 061 hasta el Hospital Montecelo, donde estará varios días ingresado. El parte médico refleja que está grave, debido a las varias fracturas que sufrió en la reyerta. Sufre rotura de la tibia y el peroné derechos, y del maxilar. Además, tiene contusiones en la cabeza. Durante toda la tarde de ayer estuvo en observación y a última hora fue subido a planta, a la espera de ser operado de la fractura en la pierna. Según la mujer de Dasilva, su marido fue la víctima: «Fue una agresión en toda regla. Pilló a mi marido desprevenido, lo tiró al suelo y comenzó a darle patadas, incluso en la cara», comentó nerviosa. Según los médicos, está consciente aunque sedado por los dolores que sufre.