Manuel, vecino de Cotobade: «Eu sei que se non me chego a meter no galpón non o conto»
CERDEDO-COTOBADE
Este trabajador se vio rodeado por las llamas sin posibilidad de escapatoria
06 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Manuel Ogando protagonizó una de las historias más duras que dejó el incendio en Vilanova, Cotobade. Resulta que él estaba en el taller que regenta, literalmente, en medio del monte. Cuando quiso salir y marcharse se dio cuenta de que no podía hacerlo. «Había lume por todas partes, de feito unha cuadrilla que estaba aquí intentando apagar o lume case queda no medio del. Salváronse de miragre», dice. Él tuvo sangre fría. Se encerró en el taller con sus dos perros y esperó. No sabe exactamente el tiempo que pasó. Pero fue el suficiente para que pudiese salir pintando sin que las llamas lo atrapasen. El día siguiente de su hazaña se limitaba a decir que había tenido suerte y punto. Pero ahora, tres meses después, lo ve con un poco más de crudeza: «Foi tremendo. Eu recordo como unha especie de explosión, como se fora pólvora pura, e ver que de repente xa non podías ir a ningún sitio, que o lume era altísimo e pasaba duns sitios a outros a unha velocidade terrible. Eu agora sei que se non me chego a meter no galpón non o conto. Foi como se me metera nun zulo», indica.
Manuel tuvo sangre fría incluso para saber, en un momento de gran nerviosismo, cómo actuar: «Pechei ben as portas para que non entrase o fume e collín unha toalla mollada e metina na boca, intenta respirar o mellor que podía e en canto vin que non era tan perigoso saín para fora». Su mujer lo estaba esperando, unos metros más allá, con el coche. El camión en el que suele andar, que lo tenía al lado del taller, quedó dañado. Y lo mismo ocurrió con el cierre que rodea a su propiedad: que sigue tan negra y llena de ceniza como el monte. «Isto queimouse claro, coa temperatura que había aquí imaxínate como quedou o arame», explica.
Manuel es pesimista en cuanto al futuro. «Vai volver arder. Isto é cíclico. Aquí cada poucos anos préndenlle lume, porque isto non arde solo, iso está claro. Cando empeza a recuperar a natureza, volve outro incendio», indica.