Los vecinos y usuarios habituales de la N-541 realizan una recogida de firmas en contra de la reforma de la vía
27 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La preocupación por los efectos negativos que podría tener la reforma de la N-541 a su paso por la parroquia de Viascón es un hecho absolutamente real. Tan real, que los vecinos de la zona han decidido levantarse en armas, cogiendo bolígrafo y papel.
En la recogida de firmas organizada, son cientos los nombres que figuran en los más de diez folios garabateados que los vecinos han querido remitir a su alcalde, junto a una serie de puntualizaciones y peticiones.
En el texto que los habitantes de Viascón han transmitido al Concello de Cotobade, los vecinos muestran sus temores a raíz del proyecto de posibles obras en la N-541, que consistirían en complementarla con una vía lateral de servicio, y que alcanzaría una parte del núcleo central de esa vía pública a su paso por la parroquia.
«Ante a desinformación que reina ao respecto do anterior tentamos conseguir datos que reflictan o alcance dese proxecto de obra a través do Concello, sen resultados», escriben en su carta los vecinos. Y siguen: «Mesmo se tentou, por parte da Asociación de Veciños O Agro, de conseguir planos nas oficinas da Demarcación de Estradas do Estado en Pontevedra, onde se dixo que desa zona, Viascón, non tiña nese intre información que facilitarnos».
Algunas de las reclamaciones y peticiones que los habitantes de la parroquia reclaman son las siguientes: deploran la falta de información y de precisión sobre las obras a realizar; reconociendo incluso que «non queremos nin somos quen de nos opoñer a obras nesa vía» aclaran que nadie, ni vecinos, ni Concello, pidió o sugirió la necesidad de esa supuesta vía de servicio, y que con el límite de velocidad de 50 km/h en la localidad, no ha habido situaciones de peligrosidad y alarma respecto al tráfico del lugar.
En cierto modo, parece que el mayor temor de la gente de Viascón es que las obras proyectadas en la N-541 se acaben convirtiendo en un doloroso perjuicio para la parroquia. No desean que la movilidad de la zona se vea afectada, ni para ellos, ni para los usuarios que diariamente optan por ella. Ven un riesgo el perder, durante su ejecución, comunicación con los ayuntamientos cercanos.
Por supuesto, el desplazamiento a pie y su posible imposibilidad es un hecho remarcado por los vecinos. No tienen ningún tipo de idea de si el proyecto creará barreras físicas o vallas que impidan el cruce a pie, con seguridad, en algún punto de la vía.
Los rumores se mezclan con la desinformación. Tanto, que hasta en la carta firmada, la posibilidad de que la obra impida tomar el sentido hacia Ourense en el paraje denominado Sanchón y Caiadona, es nombrado y, por supuesto, desaconsejado totalmente.