04 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El parque rupestre de Campo Lameiro empezará a funcionar casi veinte años después de que se iniciasen los trámites para su puesta en marcha. Es otro ejemplo de cómo las Administraciones eterniza proyectos sin darles salida. Los plazos se comprometen para ser cumplidos, si no carecen de sentido. Porque los ciudadanos deben poder confiar en sus dirigentes cada vez que adquieren un compromiso. Con el electoralismo de las campañas ya es suficiente.