El Palomar La Festa da Lamprea contó con un pregonero de excepción, Xosé Luis Barreiro Rivas, politólogo, articulista y un gran comedor de este animal feo pero sabroso
21 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El sábado estuve en Pontecesures con un amigo y fuimos a comer lamprea a un restaurante del municipio. Fue mi primera vez y debo decir que mi jefe tenía razón cuando me advirtió que con este pez hay que insistir, que es como la tónica, que hay que probarla más veces. Me gustó, no puedo decir lo contrario, pero creo que me quedé un poco impresionada cuando dando un pequeño paseo por el muelle cesureño nos encontramos con un gran acuario en el que varias lampreas exhibían sus bocas llenas de dientes. Me dieron miedo, confieso. Es que el bicho impresiona, parece salido de otro planeta. Bordelesa Impresionada como iba es muy posible que no me enfrentara a la lamprea lo suficientemente predispuesta. Sin embargo, cuando la vi allí en su cazuelita de barro ya no me pareció tan fea. Así guisada ya me gustó más y fue mejor cuando mi amigo me dijo que la habían preparado a la bordelesa, que suena muy bien. Ignorante de mí no sabía que el guiso consiste en cocinarla en su propia sangre. De eso me enteré a los postres. Pregonero ?o que sí me encantó fue el pregón de Barreiro Rivas. Este hombre, además de escribir de vicio, habla de maravilla. Y tiene pinta de ser de buen diente.