El fútbol como factor de reinserción

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

A LAMA

Los jugadores de la prisión de A Lama celebran el título de ayer en presencia de Rafael Louzán.
Los jugadores de la prisión de A Lama celebran el título de ayer en presencia de Rafael Louzán. CEdida

Reclusos de A Lama se autogestionan para conformar el equipo que logró ayer el torneo de la Federación Española

10 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Rui, José, Juan, David, Edu, Issam... Está claro que sus nombres no tienen la fuerza de los de Messi, Neymar, Luis Suárez o Ronaldo, pero unos y otros comparten su amor por el fútbol. Si estas cuatro estrellas del balompié han encontrado en el esférico su forma de vida, los primeros buscan a través de este deporte su lugar en la sociedad, una segunda o, incluso, tercera oportunidad pare reinsertarse.

Rui, José, Juan, David, Edu o Issam son solo algunos de los nombres de los reclusos del centro penitenciario de A Lama que se acaban de proclamar campeones del séptimo Torneo Instituciones Penitenciarias. Por primera vez, los presos de una cárcel gallega se hicieron con este trofeo con el que la Federación Española de Fútbol, en colaboración con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, busca «contribuir a la integración social de los presos dándoles la oportunidad de practicar deporte», remarcaron al respecto.

La iniciativa nació en el 2010 invitando a las federaciones autonómicas a que impulsaran en las grandes prisiones ligas internas para, de este modo, hacer un combinado que las representase con presos que, eso sí, dispusieran de beneficios penitenciarios que les permitiesen salir al exterior. Tras Madrid y Andalucía, la territorial de Galicia se adhirió a este convenio hace apenas dos años, señaló Carlos Vila, monitor de la Escuela de Entrenadores.

A partir de ese momento, se designaron monitores federativos para las cárceles de A Lama, Teixeiro y Pereiro. Y comenzó el trabajo con los presos, de tal modo que a finales del pasado año se constituyó una plantilla que representó al penal pontevedrés enfrentándose al resto de conjuntos gallegos para, de este modo, seleccionar al que llevase los colores de la Federación Gallega de Fútbol en la fase final del torneo. Fue en Lalín donde A Lama dio los primeros pasos para hacerse con el entorchado nacional.

Luego se sucedieron distintas eliminatorias, en las que la territorial que preside Rafael Louzán colaboró en la financiación de los desplazamientos. Uno de los hándicaps de estos equipos es la rotación de jugadores. A fin de cuentas, algunos presos son trasladados de centro, mientras que otros van cumpliendo las condenas y, consiguientemente, abandonan el régimen penitenciario.

Lo que no cambia es el espíritu. Una de las claves de este proyecto es hacer recaer prácticamente toda la responsabilidad en los propios internos. Lo expreso en su momento el portavoz del Federación Española e impulsor del programa, Jorge H. Carretero: «Nuestro principal objetivo es ayudar a la reinserción de los personas marginadas a través del fútbol, buscando que los propios presos se organicen entre ellos y aprendan a respetar las normas de la competición. La clave, por lo tanto, está en la autogestión ya que los funcionarios no participan».

En lo que sí contribuye esta asociación es en todo lo relativo a la logística. El resto ya dependerá de cada penitenciaría.

En el caso de la cárcel pontevedresa, se presentó ayer en la final de Madrid en lo que ha sido su primera participación en el torneo. Delante del combinado de A Lama, y bajo un diluvio, otro conformado por internos de Murcia II. Pronto el encuentro se decantó hacia los pontevedreses, que terminaron la primera parte con ventaja gracias a un hat-trick de Juan. En los últimos minutos, Edu marcó el definitivo 5 a 3.