TRES EN RAYA | O |
28 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA AGRESIÓN a una funcionaria del centro penitenciario de A Lama es la prueba palpable de la falta de personal. Una sola persona para vigilar a sesenta presidiarias parece una ratio excesivamente elevada. Las necesidades de la cárcel, expuestas ayer en Madrid por todos los represantes sindicales, son más que una evidencia. Ahora falta algo que más buenas palabras para solucionar la situación.