Las previsiones indican que en el 2030 se superarán los 317.000 nuevos casos de cáncer al año, lo que supone un diagnóstico cada dos minutos. Detrás de cada uno hay una persona que inicia un proceso lleno de incertidumbre, en el que el diagnóstico es solo el primer paso de un recorrido complejo y cambiante, con necesidades diferentes en cada etapa.
Cada cáncer es distinto, como también lo son las circunstancias personales, familiares y sociales de quienes lo afrontan. Por ello, pacientes y familias reclaman una atención más humana e integral, que vaya más allá de la enfermedad y tenga en cuenta a la persona en su conjunto: su historia, su contexto, sus miedos y sus necesidades. Humanizar la atención oncológica implica situar a la persona en el centro del sistema, algo que influye directamente en su bienestar, en los resultados clínicos y en cómo vive todo el proceso asistencial.
Ante esta realidad, la Asociación Española Contra el Cáncer apuesta por un nuevo modelo de atención integral, construido escuchando directamente a pacientes y familiares y basado en cuatro ejes fundamentales. El primero es abordar el tratamiento de forma holística, atendiendo no solo las necesidades médicas, sino también las físicas, emocionales y sociales, mediante servicios como fisioterapia, ejercicio físico oncológico, nutrición, logopedia o ayuda a domicilio.
El segundo eje es reforzar la autonomía y la participación del paciente, garantizando su derecho a comprender y decidir, impulsando iniciativas como la Red de Pacientes con Voz. El tercero se centra en transformar los entornos asistenciales para que sean más accesibles, cercanos y equitativos. Y el cuarto pone el foco en el cuidado y la formación de los profesionales, esenciales para ofrecer una atención verdaderamente humana.
A estas alturas, ya sabemos que el cáncer es uno de los mayores retos sociosanitarios por su impacto social, económico y emocional. Ante este escenario, humanizar la atención debe ser un compromiso colectivo de todos, frente al cáncer y sus consecuencias. Todos unidos en una sola voz.