La mariscadora de Poio que no pudo cumplir su sueño de jubilarse en el mar
PONTEVEDRA
Aniña, como cariñosamente la llamaban, falleció a los 49 años tras un largo tiempo plantándole cara al cáncer
09 mar 2023 . Actualizado a las 17:01 h.Los lamentos viajan de boca en boca entre las mujeres y hombres del marisqueo de la ría de Pontevedra. Lloran por Ana Belén Martínez Castiñeira, Ana para algunos, Belén para otros y Aniña para muchas compañeras, que falleció a los 49 años de edad después de un largo tiempo plantándole cara al cáncer. Unos y otros cuentan algo que, con la voz rota, también dice su marido: «Era la bondad en persona. Puede que no quede bien que lo diga yo, pero es que lo era».
Aniña era natural de Campelo (Poio) y había tenido distintos empleos, en conserveras o en supermercados, hasta que encontró lo que para ella era una pasión: el marisqueo. El mar le daba la vida e iba siempre a trabajar con la alegría que la caracterizaba. La enfermedad le obligó a dejar de hacerlo pero, aún así, siempre que podía se reunía con sus compañeras, que se habían convertido en amigas. Uno de sus sueños era poder llegar a la jubilación trabajando en el mar; marcharse a casa ya con muchos años, no precozmente como tuvo que hacerlo por enfermedad.
Tenía un hijo de 23 años al que adoraba y muchos sueños por cumplir, como viajar. Por el tanatorio de Poio, donde se está velando, están pasando numerosos familiares y amigos. Su funeral se celebrará el viernes a las cinco de la tarde en la iglesia de San Xoán de Poio. Quienes la quieren, aún rotos de dolor, tratan de ser fuertes. Porque son bien conscientes de lo valiente que fue ella a lo largo de los tres últimos años tan difíciles que le tocó vivir.