Protesta y conjura

PONTEVEDRA

Rueda y Feijoo se saludan en Cerdedo-Cotobade en presencia de Mariano Rajoy
Rueda y Feijoo se saludan en Cerdedo-Cotobade en presencia de Mariano Rajoy RAMON LEIRO

Cerdedo-Cotobade se convirtió en el epicentro de la política nacional con la celebración del mitín de inicio del curso del PP, con Alberto Núñez Feijoo al frente

28 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

¡Menudo sábado para despedir agosto! Ayer se celebró en nuestra área un evento de repercusión mediática nacional cual fue el acto político de «apertura» del curso político 2022/2023, celebrado por el Partido Popular de Galicia en la Carballeira de San Xusto. Después de un año de vicisitudes y tensiones, la cita tenía un sabor especial.

Con Jorge Cubela, alcalde de Cerdedo-Cotobade, como anfitrión, los notables del PP se reunieron en torno a Alberto Núñez Feijoo quien —como antes Mariano Rajoy y Pablo Casado— recibió el agasajo colectivo de cuántos esperan saber si llegará a ser presidente del Gobierno de España.

Aunque los mensajes predominantes en el cónclave circularon en clave de autonómicas y municipales que serán las elecciones a celebrar en mayo de 2023, a nadie se le oculta que los populares miran ese nuevo envite electoral como la piedra de toque antes de que Feijoo y Pedro Sánchez se midan en las próximas generales.

Pero en medio de este acto de conjura del PP otro protagonista fue escrutado con detenimiento por los asistentes. Me refiero a Alfonso Rueda, el nuevo presidente de la Xunta, el heredero político de Feijoo que tiene la papeleta de revalidar en 2024, la mayoría absoluta con la que han gobernado en los cuatro mandatos anteriores.

Ya lo he escrito antes: Rueda tiene varios problemones por delante que resolver. La crisis de la asistencia primaria es uno de los más graves. Lo ocurrido este verano puede resultar una losa muy pesada.

Sanidad

Concentración en Baltar. Mientras miles de turistas emprenden el viaje de vuelta a sus lugares de residencia abandonando localidades como Sanxenxo, acontecía, ante el centro de salud de Baltar, la concentración convocada por la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública. Demandaban medidas urgentes para paliar el gravísimo déficit asistencial, con el tristísimo acicate que ha supuesto el caso de la mujer marroquí que falleció el pasado 6 de agosto al denegársele una ambulancia para su traslado a ese centro de salud.

A expensas de las posibles responsabilidades que deduzca la investigación que lleva el Juzgado de Instrucción número tres de Cambados, las explicaciones oficiales del Servizo Galego da Saúde sobre el procedimiento de respuesta del 061 en ese caso, han resultado tan frías como anodinas. Lo pinte como lo pinte el Sergas, una mujer fallece porque aparentemente se ha evaluado mal la gravedad del cuadro que relataba su marido por teléfono y no se la ha mandado a tiempo una ambulancia y un equipo médico al domicilio, simplemente porque no hay ni facultativos suficientes ni tampoco las ambulancias que serían necesarias. Pese a que Sanxenxo se convierte en agosto en el tercer municipio de Galicia más habitado, al quintuplicar su población habitual con la afluencia de más de cien mil turistas.

La concentración celebrada ayer demandaba soluciones a la falta de facultativos y la escasez de recursos que se padece no solo en el centro de salud de Baltar sino en todos aquellos del litoral e interior de la provincia que incluso —como en O Grove— permanecen cerrados en verano por no disponer del personal necesario. Es todo un disparate que nos jactemos de tener en la provincia el destino Rías Baixas, y, sin embargo, ofrezcamos una deficitaria atención sanitaria a cuantos deciden visitarnos. No se me ocurre peor publicidad.

Parece claro que la idea de ofrecer alojamiento vacacional a los médicos que quisieran venir a trabajar a Sanxenxo reforzando el plantel del centro de salud, era teóricamente atractiva, pero ha resultado un fracaso en la práctica tanto para el Concello que preside Telmo Martín como para la administración sanitaria gallega.

Lo que está ocurriendo tanto en Sanxenxo como en otros municipios de la provincia, son consecuencias de la crisis de la asistencia primaria que arrastramos desde hace años. Una crisis que, además, termina ocasionando la sobrecarga de las urgencias hospitalarias como ocurre en la residencia sanitaria Montecelo que soporta todo el estrés generado por los centros de salud y los puntos de atención continuada (PAC) que están inoperativos. Quiero suponer que pasado mañana martes, cuando finalmente el gerente del área sanitaria Pontevedra-Salnés, José Flores reciba a los representantes del personal médico y de enfermería, acuda con propuestas concretas y presente las «medidas innovadoras» que anunciaron. Veremos.

Ence, edar y feira franca

El Lérez, en el epicentro. Aparentemente la factoría de Ence y la estación depuradora de aguas residuales de Placeres tienen que ver, pero se preguntarán porque meto en el titular también a la Feira Franca. Pues ocurre que la vigésima primera edición de la fiesta de recreación medieval va a estar dedicada al Lérez, el río que nos da de beber, aunque en estas semanas su caudal decaiga y estemos en prealerta por sequía. Y por causa de esa situación, la fábrica pastera lleva más de un mes en parada productiva y con el personal en ERTE.

En esta semana se informó que Ence sopesa utilizar las aguas depuradas en la contigua EDAR para reanudar el proceso productivo de pasta de celulosa, aunque sea a un ritmo más modesto del que le aseguraría un Lérez a pleno caudal. Por cierto, el Concello ha torcido el morro al entender que Ence busca otro anclaje para consolidarse. Olvida el gobierno municipal que mientras no haya una sentencia firme, la pastera tiene el derecho a permanecer y procurarse una solución para reanudar la producción.