En el banquillo por desvalijar las cuentas de una nonagenaria de Pontevedra
PONTEVEDRA
En una de las cuentas que recibió ingresos por importe de 136.230 euros apenas quedaban 3.600 euros
28 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Durante tres años, entre el 2016 y el 2019, una pontevedresa que en la actualidad tiene 91 años recibió en una de las cuentas de las que es titular ingresos por importe de 136.230,81 euros. Sin embargo, en enero del 2020, su saldo apenas superaba los 3.600 euros.
La Fiscalía de Pontevedra tiene claro que la explicación a esta situación se encuentra en la empleada del hogar que comenzó a trabajar para la víctima cuando esta última sufrió un accidente de tráfico que limitó su autonomía personal. De este modo, «valiéndose de esta circunstancia y siendo conocedora de sus limitaciones, aprovecho la relación de dependencia establecida y tras ganarse su confianza, comenzó a gestionar los gastos que se iban produciendo habitualmente» hasta el punto de convencerla para que retirase efectivo bajo la excusa de que se había acabado el dinero para sus gastos.
De este modo, a lo largo de los años y siempre según el relato del ministerio público, la pontevedresa realizó reintegros en ventanilla por importe de 1.500 o 2.000 euros dos o tres veces al mes, así como llevaban a cabo disposiciones en efectivo por importes de seiscientos euros. Con respecto a esto último, la víctima no era consciente de que la acusada tenía acceso a la clave de su tarjeta, ya que la tenía apuntada en una tarjeta que portaba en el monedero.
El fiscal mantiene, asimismo, que se logró apropiar de 103,730 euros desde que fue contratada hasta que se produjo su despido en diciembre del 2019.
Por todos estos hechos, la encausada se sentará en el banquillo de la Audiencia de Pontevedra este martes acusada de un delito de apropiación indebida, cargo por el que el fiscal solicita cinco años de prisión. Además, reclama, a modo de indemnización, la devolución de los 103.730 euros o la cantidad que se determine en el juicio o en ejecución de sentencia, una montante al que entiende habría que aplicarle, además, los intereses transcurridos.
Con respecto al dinero, se alude, asimismo, a la existencia de una segunda cuenta que tenía unos ingresos mensuales de 357 euros provenientes de una empresa de calzados y que recibió dos ingresos en el 2017 por sendas imposiciones canceladas de plazo fijo por importe de 30.050,61 y 6000 euros. «Nunca tuvo retiradas en efectivo hasta que comenzaron a producirse estas en julio del 2017», de tal forma que en enero del 2020 su saldo era de 6.465,81 euros.