Urge bajar el suflé

PONTEVEDRA

Pablo Fariña

El recrudecimiento de las movilizaciones de trabajadores de Ence y su entorno, entendible por la incertidumbre, requiere amortiguarse con la mesa de diálogo con todas las partes

17 ago 2021 . Actualizado a las 21:06 h.

En la última semana, entre el pregón del sábado 7 y las barricadas del miércoles 11, el asunto Ence se ha disparado hasta llegar a un estado de crispación que resulta tan peligroso como preocupante. La tensión de los trabajadores de la pastera, empresas auxiliares y demás usuarios, es evidente. Temen por sus trabajos, sienten desasosiego y reaccionan encabronados por la ausencia de pistas sobre su futuro.

La falta de noticias sobre la mesa de diálogo que se constituyó en Madrid, el pasado 21 de abril, convocada y presidida por la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, y que no ha vuelto a reunirse, junto con el fallo de la Audiencia Nacional contra la prórroga de 60 años, han viciado el ambiente. El talante de las movilizaciones de cuantos temen por sus trabajos, se ha avinagrado. Cualquiera puede entenderlo. Incluso el propio Miguel Anxo Fernández Lores, según reconoció, con empatía justita, en declaraciones realizadas esta semana a La Voz de Galicia.

Bajo el foco

El alcalde de Pontevedra está bajo el foco -creo que sin disgusto- al personalizarse en él la principal responsabilidad de haberse llegado a esta situación de incertidumbre jurídica, desde que se conoció el fallo de la Audiencia Nacional del pasado 16 de julio. Aunque, de momento, no sea efectivo, pues la empresa recurrió al Tribunal Supremo, lo que presupone dos o tres años más de espera.