La pandemia no pudo con el 8M

Serxio Barral / López penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Respeto máximo a la normativa sanitaria en las movilizaciones desarrolladas en Pontevedra

09 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Pontevedra vivió un 8M atípico por la pandemia, pero que no perdió ni un ápice de su carácter reivindicativo. Dos marchas convocadas por el sindicato CIG recorrieron el centro de la ciudad y confluyeron en A Ferrería. En todo momento las participantes circularon en fila y guardando distancias de seguridad. A Ferrería estaba acordonada para controlar el acceso y con señales pintadas en el suelo para garantizar que no había contactos. Unas doscientas mujeres se acabaron congregando en el interior de la plaza, y otro centenar escuchó el manifiesto en las inmediaciones. María Xesús López Escudeiro fue la encargada de leer un texto en el que se expresó el hartazgo de las mujeres por el intento de «criminalización» del 8M, se aludió a Rosalía de Castro como precursora del rechazo a la cosificación de la mujer y se remató apelando a que la lucha continúa «pois quédannos moitos dereitos por conquistar».

El sindicato UGT celebró la jornada homenajeando a Sylvia Rosales García, marinense que en el año 2004 fue la primera mujer empleada en un supermercado de la provincia en reclamar, y conseguir, una reducción laboral por maternidad. CC.OO., por su parte, celebró una concentración delante del edificio sindical.

También las distintas Administraciones se sumaron a estos actos. Es el caso de la Diputación, que impulsó una acción artística a cargo de Celeste Garrido, o la delegación de la Xunta, que manifestó su «compromiso inquebrantable e irrenunciable para a consecución da igualdade das mulleres», pero también la Subdelegación del Gobierno y buena parte, sino la totalidad, de los concellos de la comarca.