Juan Campos, tres décadas de pasión por la velocidad

Javier Benito
javier benito A ESTRADA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Cedida

Piloto y médico de urgencias, lleva desde 1988 vinculado al mundo del motor en varias facetas

25 ene 2021 . Actualizado a las 13:50 h.

Por segunda temporada consecutiva el piloto Juan Campos Toimil (Cerdedo, 1970) conseguía a finales del pasado año el título de campeón de España de resistencia, en la quinta división. Suponía su tercer entorchado nacional, tras ganar la Copa Peugeot en el 2012 en la división sexta. Médico de urgencias en el hospital de O Salnés, inmerso ya en los preparativos de la nueva temporada, rememora una dilatada trayectoria vinculada a la velocidad y el mundo del motor. Arrancaba en 1988, estrenada la mayoría de edad.

«Llevo toda la vida en esto, primero con las motos, donde he hecho de todo, desde limpiar llantas a cuestiones de mecánica o piloto probador», explica Juan Campos. En esa etapa de las dos ruedas no llegó a competir pero «llevo más vueltas en moto a los circuitos que cualquiera». Estuvo tanto en campeonatos autonómicos como en nacionales, principalmente en estos, con alguna presencia en pruebas europeas e incluso el mundial de Estoril del 2002, siempre en circuitos permanentes de velocidad. Precisamente tras esa última competición abandonó el mundo de las dos ruedas y el motor.

Durante cinco años dejó de competir, aunque siempre con el gusanillo de volver a la adrenalina de la velocidad. Un tiempo donde sus ratos libres los dedicó a restaurar motos antiguas en su casa. Atesora en la actualidad una colección de catorce de todo tipo, no solo de competición, como una preciosa Bultaco. Pero no le llenaba lo suficiente y decidía regresar. Corría el 2005, pero en esta ocasión se decantó por las cuatro ruedas.

«Cuando vuelvo a las pruebas de motor comencé como copiloto de ralis como el santiagués Pablo Antelo y su Mitsubishi, en el campeonato autonómico», apunta el piloto cerdedense. Desde el 2006 acude a numerosas carreras, también subidas del gallego de montaña. Pero un accidente provoca un nuevo punto de inflexión en su trayectoria deportiva.

Regreso al circuito en el 2008

El grave accidente que sufría Juan Campos, ocurrido en el 2008, le llevó a considerar la seguridad como algo con mucha mayor relevancia de la que tuvo para él hasta entonces. «Decidí dar un paso e implicarme en estos temas, además de considerar que había más seguridad para correr en los circuitos, el sitio ideal para ello y con automóviles», comenta. De su etapa con las motos conocía los circuitos y en el 2010 comienza a competir. Ya suma más de una década, primero en la Copa Peugeot, en los años 2010 y 2011, para emprender desde el 2012 el Campeonato de España de Resistencia.

Un Seat Ibiza o un León fueron algunos de los coches que ha pilotado. Ahora compite con un Renault Clío, que le está dando muchas alegrías desde el 2018. En el pasado 2020 marcado por la pandemia se disputó todo el campeonato nacional, «con un protocolo muy estricto aunque dadas las características de los circuitos es relativamente fácil fijar las condiciones de seguridad». Pero daba un paso más allá en estas cuestiones, ejerciendo en la actualidad como vocal en la comisión médica de la Federación Española de Automovilismo, además de organizar cursos de actuación en accidentes deportivos con automóviles, que desde el 2016 están centralizados en el circuito forcaricense de A Madalena, con el aval federativo español y con supervisión internacional. Este pasado año participó en un congreso promovido por la institución automovilística nacional como integrante de la Sociedad Española de Medicina de Emergencias.

Ese interés por optimizar recursos y priorizar la seguridad en los circuitos también motivó que Campos participase en la elaboración del estricto protocolo con que se disputó el Campeonato de España de Resistencia. En el 2020 fueron nueve carreras en cinco circuitos como los de Montmeló, Cheste, Jerez, Navarra y Motorland. La pandemia redujo los pilotos inscritos, no solo por el temor de contagios sino también por las dificultades para encontrar firmas patrocinadoras. Entre las seis categorías en liza solían inscribirse en torno a un centenar de coches y apenas se llegó a la mitad.

Juan Campos está satisfecho con el nuevo título, basado de nuevo en su regularidad y la fiabilidad de su Clío. «Tenía un rival muy duro, con un coche con más potencia y más rápido, pero le surgieron en varias carreras problemas mecánicos que le afectaron», explica. En los cuatro años con su actual vehículo solo tuvo dos abandonos por problemas menores. Ahora ya trabaja en la campaña del 2021, donde de nuevo tendrá un presupuesto en torno a los 60.000 euros que espera cubrir dado el respaldo labrado durante tres décadas vinculado al motor.

En estos momentos ya está en marcha la revisión de pretemporada y de nuevo buscará revalidar el título. Para ello deberá estar muy fino en los tiempos por vuelta, economizar neumáticos, exprimir los 210 caballos de su coche y lograr la máxima velocidad sin castigarlo. Repetir los récords del pasado año en casi todas las pistas. En circuito se encuentra en su hábitat natural, «donde cuenta la experiencia y regularidad». Dice estar en un gran nivel físico a sus 50 años y en febrero hará el primer test en Navarra este apasionado de las carreras.