La Xunta autoriza la segunda licitación del Gran Montecelo por 130 millones

La obra, que tiene un plazo de 3,5 años, se prevé iniciar a mediados del 2021


PONTEVEDRA / LA VOZ

Cuatro años y cuatro meses después de la firma del convenio de colaboración entre la Xunta y el Concello de Pontevedra para la construcción del nuevo hospital público, denominado Gran Montecelo, el Gobierno gallego autorizó ayer la licitación de la primera fase de la obra. Según explicó el presidente del Ejecutivo, Alberto Núñez Feijoo, se da el visto bueno a la contratación de la actuación por casi 130 millones de euros -129,93,- y un plazo de ejecución de 3,5 años. Se trata de la primera fase, que afecta a la construcción del nuevo edificio.

La previsión que maneja la Xunta es que los trabajos de construcción se puedan iniciar a mediados del próximo año 2021. Esta es la segunda licitación del Gran Montecelo, después de que el pasado 31 de julio se acordara volver a sacar a contratación la obra. Esta nueva licitación se produce después de una profunda revisión del proyecto y de un incremento de la inversión inicial en 15 millones de euros, hasta un total de casi 130. En los próximos días la Consellería de Infraestruturas licitará el contrato de la primera fase.

Según afirmó Núñez Feijoo tras el Consello de la Xunta, la primera fase comprende la construcción del nuevo edificio del hospital. Será un inmueble de 10 plantas y 91.642 metros cuadrados. En ese bloque se centralizarán las urgencias, las unidades de cuidados intensivos (uci), la hospitalización con ingreso y las especialidades de mayor complejidad. La segunda fase, que se acometerá una vez finalizada la primera, supondrá la reforma de los actuales edificios de Montecelo con una inversión de 25 millones de euros.

Unificar una atención dispersa

Una vez ejecutado el proyecto, Pontevedra y su área sanitaria contará con un nuevo hospital, un equipamiento que se viene reclamando desde hace décadas para unificar toda la atención en un lugar -ahora hay servicios en Montecelo y en el Provincial separados por varios kilómetros, además del centro de especialidades de Mollavao-. El nuevo hospital pasará a disponer de 720 camas -120 más que las actuales-, casi un 60 % de las cuales serán individuales. También se incrementará en un 92 % las salas de exploración y urgencias y en un 49 % los puestos de hospital de día. La zona de pediatría, dijo Feijoo, tendrá sala de juegos, biblioteca, escuela o cine, y en cuanto a los nuevos servicios habrá una nueva uci pediátrica -ahora no se dispone de este servicio-, una unidad de trabajo de parto y recuperación obstétrica, medicina nuclear, y un espacio de endoscopia multidisciplinar y diagnóstico biológico.

En el exterior del nuevo edificio se reorganizará la urbanización para dar acceso y circulación a los tráficos peatonales a cubierto y rodados, públicos y privados, y se primará la integración urbana y paisajística del nuevo conjunto. Además, para la conexión del actual hospital con los servicios, se diseñará una malla estructural atravesada por la calle hospitalaria, que se concibe como espacio de acogida y acceso del hospital y que dispondrá de un aparcamiento en terraza en continuidad con la calle. También se construirá un nuevo edificio de centrales que reúna y aísle los usos industriales del hospital.

Un convenio firmado en Mugartegui que enterró las fuertes discrepancias

El 26 de julio del 2016 fue la fecha y el Pazo de Mugartegui el lugar elegido. Ese día se escenificaba el borrón y cuenta nueva de la Xunta y el Concello de Pontevedra al enterrar las dos Administraciones sus discrepancias sobre el modelo sanitario. El Pazo de Mugartegui, un rehabilitado inmueble en el corazón del centro histórico de la ciudad, fue el emplazamiento donde se firmó el convenio de colaboración que sentaba las bases del futuro Gran Montecelo, como se denomina al proyecto de nuevo hospital y reforma del actual.

Además del presidente del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijoo, y del alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, en aquel acto también estuvo el exconselleiro y entonces titular de la cartera de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña. Para muchos el exconselleiro y exalcalde de Baiona fue el verdadero artífice del cambio de postura de la Administración autonómica sobre Monte Carrasco. En esta zona de la parroquia de Marcón estaba proyectada la construcción del nuevo hospital de Pontevedra, que inicialmente se iba a construir con financiación público privada. Un modelo que rechazó de plano no solo el Concello, sino también la Plataforma SOS Sanidade Pública de Pontevedra.

Tras el fiasco de la primera licitación del Gran Montecelo -a pesar de ampliarse el plazo solo se presentó una empresa, la UTE Acciona-Veolia-, todos confían en que no haya más retrasos para saldar la deuda con la sanidad pública de Pontevedra.

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