Bea Gómez, en la encrucijada

Natación La nadadora se planteará a final de verano si da un paso al lado en lo deportivo o pelea por llegar a las Juegos de Tokio


El confinamiento ha dejado a Bea Gómez en una disyuntiva que no resolverá hasta final de verano. La nadadora se ha replanteado durante estos días si seguirá en el deporte de alto nivel o apostará por su carrera universitaria después de varios años compaginando todo. «Al parar te planetas muchas cosas, estaba a tope porque quería ir a Tokio 2020 y al parar todo, estás como perdido y no sabes qué hacer», reconoce Bea Gómez, que ahora vive en «una encrucijada».

Reparte al 50 % las ganas de continuar en el deporte o apostar por el estudio, pero no descarta que en un mes se decante por dar el último arreón y optar a los Juegos Olímpicos. «Cuando tome la decisión es probable que me decante hacia el deporte porque desde que fui a Londres en el 2012 tenía claro que quería repetir esa experiencia», confiesa la nadadora pontevedresa, que ahora está totalmente centrada en preparar sus exámenes de Ingeniería Biomédica. Entonces, ¿qué le ha hecho tener tantas dudas sobre su futuro más inmediato? Bea Gómez asegura que en cierto modo cuando se decretó el estado de alarma tuvo la misma sensación que en el 2016 cuando se quedó a las puertas de los Juegos Olímpicos de Río y tuvo que parar para pensar qué haría con su futuro después «de ese palo».

Esa especie de sensación de haber perdido el tiempo la volvió a tener este invierno cuando después de haberse preparado para pelear por una difícil plaza en Tokio, se esfumó todo en cuestión de horas. «El año pasado me lo había tomado más de relax y cuando decidí volver fui cogiendo ritmo y llegué a marzo en un estado muy bueno de forma», explica la nadadora.

Paró a las puertas del Open

Cuando se decretó el estado de alarma, estaban en la recta final para acudir al Open de España. «Estábamos todos a muy buen nivel y nos dio mucha rabia», apunta. De repente se vio encerrada en casa y sin poder nadar, algo que no había dejado de hacer durante tanto tiempo desde que era una niña. Y las dudas sobre seguir o no en la élite se agolparon en su cabeza. Todavía no tiene respuesta, pero sus entrenadores le han recomendado que se centre en los estudios ahora y ya tomará la decisión más adelante. En estos momentos no hay competiciones a la vista y la intensidad de los entrenamientos es menor. «Ahora me dedico a entrenar por la mañana y estudio, por la tarde. Voy a la piscina, pero también algo de bici para mantener la forma», comenta Bea Gómez.

Sobre su cabeza pesa el haber dedicado menos tiempo a los estudios en los últimos siete años en los que ha estado matriculada en distintas universidades, pero sabe que esta podría ser la última vez que se prepare para unos Juegos. «En los últimos siete años estuve en tres so cuatro universidades, en algunas no importaba si estudiabas o no y tuve entrenadores que me obligaban a priorizar el deporte», comenta la nadadora, que ha vuelto a nadar a la piscina de Pontemuiños con sus compañeros del Galaico.

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