En el Concello de Pontevedra se inician hoy unas obras y la Diputación prevé tomas de temperatura
18 may 2020 . Actualizado a las 19:02 h.Desde mediados del mes de marzo, la crisis del coronavirus obligó a los ayuntamientos de toda España a suspender la atención presencial al público, restringiendo a la vía telemática su relación con los administrados. Pero poco a poco se van reabriendo las oficinas. Eso sí, con nuevas disposiciones derivadas de la aplicación de medidas de higiene para evitar contagios.
Es el caso de Vilagarcía o Cambados, donde se han abierto las instalaciones en parte o acotando el espacio con vallas para separar a los ciudadanos.
El Concello de Pontevedra va más allá y se acometerá a partir de hoy una completa reforma de su planta baja, donde se ubican los servicios de Rexistro y Padrón. La obra, que le costará a las arcas públicas 165.000 euros, es parte de un proyecto más ambicioso que afectará a otras plantas. Ya estaba prevista su ejecución antes de la pandemia, pero el covid-19 ha acelerado la reforma de la zona donde hay más afluencia de ciudadanos.
Así, se modificarán los accesos creando dos «circuitos» diferenciados, uno para ir al Rexistro y al Padrón, y otro para acceder al resto del edificio. Además, se individualizarán y separarán todos los puestos de trabajo de estos servicios, se instalarán mamparas de protección y habrá más espacio de espera para los ciudadanos que permitirá mantener esos dos metros que fija el Concello entre persona y persona. Además, se implementará un servicio de cita previa para que los vecinos no tengan que hacer esperas en las dependencias municipales.
Mientras se ejecutan estas obras -tienen un plazo de ejecución de dos meses-, el Rexistro y el Padrón se trasladan temporalmente a la Casa da Luz, donde abrirán en los próximos días.
También la Diputación Provincial se prepara para reabrir sus oficinas al público. Se prevé que sea a partir de la próxima semana. En los accesos a cualquiera de sus sedes se instalarán alfombras de desinfección para el calzado y fuentes dispensadoras de hidrogel para las manos que se accionarán con el pie. Los visitantes tendrán que someterse a un control de temperatura -con cámaras termográficas de inicio y con arcos de medición más adelante-. Para acceder a los diferentes servicios se habilitarán circuitos peatonales independientes de entrada y salida, evitando siempre la formación de colas. Estará prohibido permanecer en las zonas comunes de paso y el uso de los ascensores quedará restringido a las personas con dificultades de movilidad.
Además, habrá mamparas, biombos y otros elementos separadores en todas las dependencias.