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Del escaño al césped

PONTEVEDRA

Una posible candidatura de Rajoy a presidir la Real Federación Española de Fútbol pondría a Rafael Louzán en la tesitura de decantarse por él o por Rubiales

26 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Los caminos del fútbol son inescrutables. La enorme trascendencia social del llamado deporte rey ha propiciado que los presidentes de los clubes tengan más impacto mediático y sean más conocidos por la opinión pública que la mayoría de los ministros, conselleiros o concejales de cualquier Gobierno, Xunta o Concello. ¡Qué decir si hablamos de los mandatarios de los clubes más grandes! Florentino Pérez, Josep María Bartomeu o Carlos Mouriño, son personajes más notorios, reconocidos y seguidos que el nuevo ministro de Justicia, el conseller de Territori de la Generalitat o la titular de Medio Ambiente de la Xunta. En realidad, los presidentes del Real Madrid y del Barcelona están seguramente entre los diez personajes públicos más conocidos de España.

Pero si, como esta semana ha trascendido, Mariano Rajoy Brey decidiese dar el salto y presentarse a las elecciones para dirigir el fútbol español, estaríamos ante un caso inédito de alguien que después de haber presidido el Gobierno de la Nación, se propusiese regir la federación más conocida y poderosa del deporte español.

Vasos comunicantes

Desde hace años ocurre que se establecen vasos comunicantes entre la política y el fútbol que han propiciado el trasvase de personajes. Incluso ha habido algunas excepciones, pocas, que han logrado simultanear su presencia en ambos campos. Me vienen a la cabeza los casos de José García Liñares y Augusto César Lendoiro como los más paradigmáticos. Lendoiro fue durante 25 años dueño y señor del Deportivo de La Coruña, lo que compatibilizó con ser concejal, presidente de la Diputación así como senador y diputado elegido en las listas del PP. García Liñares también llegó a compatibilizar ser dirigente del club local de Cerceda con la alcaldía de la villa durante un cuarto de siglo, elegido al frente de la lista del PSOE, y además con ser presidente de la Federación Gallega de Fútbol durante cuatro años. Uno y otro acabaron mal.