«No podía rechazar el Europeo, quería volver a la selección después de años fuera»

Acude a Glasgow como unas especie de entrenamiento antes del Campeonato de España clasificatorio para Tokio 2020


Bea Gómez (Pontevedra, 1994) viajará el lunes a Glasgow para participar en el Campeonato de Europa de piscina corta. Llega a él después de haber sorprendido con la plata en los 800 libre del Campeonato de España. Competirá sin ambición, como un entrenamiento más en esa contrarreloj que libra para hacerse un hueco en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Hasta el Campeonato de España Open de abril todo será preparación, pero Glasgow le dará el ritmo de competición que necesita en esta segunda etapa de resurgir que vive junto a su compañera, la nadadora María Vilas.

-¿Cómo afronta este Europeo en piscina corta tras su vuelta a la élite?

-La verdad es que estamos entrenando mucho esta semana pero no le damos mucha importancia a la piscina corta al ser un año olímpico. Trabajamos para piscina larga, pero intentaré descansar algo para poder nadar más rápido, sin perder volumen. De hecho me llevaré material para seguir entrenando allí, en Glasgow.

-Son dos semanas seguidas de competiciones.

-Sí, tengo el Europeo y a la semana siguiente vamos a una competición en piscina larga en la que ya se pueden hacer mínimas. A pesar de eso, tampoco nos centramos en conseguirlo porque lo principal es el Campeonato de España. Ahora no podemos dar un paso atrás.

-¿Puede decirse que hasta abril se toma todo como un entrenamiento?

-Sí, pasa por ir cogiendo más experiencia, compitiendo, aprendiendo de los errores porque compitiendo te pruebas y luego puedes corregir ciertos cosas que no puedes hacer entrenando.

-¿Fue una sorpresa la clasificación en el campeonato de España?

-Por una parte, sí. No era nuestro objetivo principal, era más como una prueba de ver el trabajo que estábamos haciendo, iba por buen camino y queríamos probarnos. Sí que las mínimas eran bastante asequibles este año, pero no era algo que nos planteáramos. Al final fue y mejor.

-Al tener tus miras en los Juegos y en piscina larga, barajó la posibilidad de renunciar a la plaza, como hizo María Vilas para centrarse en aguas abiertas.

-Hay mucha gente que renuncia a esta Europeo por preparar la competición de la semana siguiente en Ámsterdam. Como no te asegura la clasificación olímpica, casi prefiero no rechazar un Europeo. Ahí no puede ir cualquiera, al igual que quería volver al equipo nacional, que llevo unos años fuera. Me sirve como experiencia para ganar confianza y acostumbrarme al nivel internacional. No podía rechazarlo.

-¿Necesita coger ese ritmo de competición para llegar al Campeonato de España de piscina larga al máximo nivel?

-Sí, quiero volver a esa actividad. El Europeo de piscina larga es después del Campeonato de España Open y para los que se hayan quedado cerca de las mínimas olímpicas harán un equipo amplio para ir al Europeo y que tengan otra oportunidad.

-¿Cuenta con estar ahí?

-Espero, si todo va bien, quiero conseguir la clasificación en el Campeonato de España. Si no me clasifico no creo que sea por no hacer el tiempo, sino porque se me cuelen dos delante, entonces ya no habría otra segunda oportunidad.

-Uno de sus entrenadores decía que en su distancia hay que competir con Mireia Belmonte o con la campeona europea júnior, ¿eso lo hace todo más difícil?

-Está guay porque sube el nivel a nivel nacional, pero solo quita plazas porque hay dos en cada prueba y Mireia nada en todas las que lo hacemos María Vilas y yo. Además están dos campeonas júnior, una de ellas nos ganó a María y a mí en el Campeonato de España, es una rival más a batir. Nado los 800 libre y 400 estilos y ahora quiero hacerlo también en los 200 estilos. Cuanto más corta es la prueba, más cuesta nadar al máximo nivel sin haber preparado la competición, en piscina larga es distinto.

-Sorprendió con la plata en los 800 libre, ¿cree que si la preparación para los Juegos empezase antes, lo tendría más fácil por su capacidad de mejora?

-Por una parte, sí. El año pasado bajé mucho el nivel y si no hubiera parado tanto, ahora estaría más arriba. Aún estamos a tiempo, pero claro que estaría mejor.

-Eso hace que esta parte del año se esté convirtiendo en una carrera casi a contrarreloj.

-Sí, sí, no podemos parar. Aunque hubiese seguido entrenando, ahora tampoco podríamos hacerlo. Este mes, por ejemplo, tengo competiciones todos los fines de semana, van a ser como el entrenamiento principal.

-Y con tanto ajetreo, ¿cómo va las hernias de su espalda?

-Las estoy manteniendo bastante a raya y aunque hay días que salgo bastante mazada de los entrenamientos, voy soportándolo.

-Cree que su amiga María Vilas y usted son una especie de ave fénix, dejaron a un lado la natación y ahora volvieron con más fuerza.

-Sí, es una buena comparación. En su caso más, yo dejé la élite por lesiones y estudios, pero sí que es genial poder volver a vernos las dos juntas. Estamos apoyándonos y a ver si lo conseguimos. El ave fénix no sería una mala idea para un tatuaje si conseguimos clasificarnos.

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