«Coñecémonos no aeroporto cando iamos para Mallorca e xa non nos separamos»
PONTEVEDRA
Jaime y Eulalia y Loli y Javier eran cuatro de los jubilados -o prejubilados, en el caso de dos de ellos- que esperaban delante de la agencia Darío para tratar de conseguir cuatro plazas en los viajes del Imserso. A ellos les daba prácticamente igual el destino. Lo único que buscaban era que pudiesen ir los cuatro juntos. Luego, contaban su historia: «Somos dous matrimonios, uns somos de Tenorio e outros de Meis. Coñecémonos no aeroporto cando iamos para Mallorca e xa non nos separamos. Desde entón trabamos unha amizade tremenda e agora queremos seguir indo de viaxe xuntos».
A los cuatro les cogen los viajes del Imserso con menos de 65 años. Están llenos de energía y tienen, sobre todo, ganas de conocer sitios nuevos. Las dos parejas llevan tres años ya yendo a estos viajes subvencionados y, si pudiesen elegir, este año irían a Benidorm o a alguna isla. «Sol e praia», repiten al unísono. Al preguntarles si viajarían a Cataluña, indican: «Habería que velo, pero é que en Lloret de Mar xa estivemos... e agora parece que anda a cousa un pouco complicada alí».
Hablaban así y seguían luego a la espera, a la cola, para tratar de atrapar cuatro plazas. No tenían muchas esperanzas: «Din que se está acabando todo moi rápido.... Colleremos o que quede se queda algo», indicaban entre risas. A su lado, otros jubilados les daban la razón y clamaban: «Teñen que poñer máis prazas!».