Rías de Vida, el mar más desconocido

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

PEDRO ALONSO

Un proyecto didáctico difunde, con 25 vídeos, la última frontera submarina de Pontevedra

12 oct 2019 . Actualizado a las 12:32 h.

El mundo submarino no deja de sorprender y el gallego tiene abundantes tesoros que van más allá del oro de los legendarios galeones de Rande. La mayoría de la actividad comercial, cultural, turística y urbanística de la comarca vive a los pies de la ría y, sin embargo, buena parte de la fauna y la flora que se mueve bajo sus aguas es desconocida para el gran público. La mayoría de los pontevedreses conoce solo los pescados y mariscos que se venden en la plaza, pero en el litoral gallego late todo un mundo que solo está al alcance de unos pocos afortunados, que saben bucear y cuentan con los medios para explorarlo. Rías de Vida es un proyecto que nació, precisamente, con la vocación de paliar este déficit de conocimiento y revelar, como quien descorre un tupido velo, un mundo donde las formas más vistosas, casi caprichosas, de su fauna y de su flora, salen a la luz, sin necesidad de sumergirse en sus frías aguas. Todo, a solo un clic de YouTube.

Este proyecto es el resultado del trabajo de la asociación cultural Rías de Vida, y la paciencia y la pasión de dos buceadores deportivos, Pedro Alonso y Luis López Cordeiro, que con una cámara de vídeo y otra fotográfica son los impulsores de este programa didáctico. Esta iniciativa cuenta con el apoyo financiero del Grupo de Acción Local do Sector Pesqueiro (GALP) Ría de Pontevedra, respaldado por la Consellería do Mar y el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP). Los resultados finales de este trabajo, que todavía está en fase de elaboración -se han colgado ya en YouTube 20 de los 25 vídeos previstos-, se presentarán en un acto el próximo día 26, en el centro cultural Xaime Illa, en Raxó, en Poio.

Pedro Alonso explica que se han centrado en algunas «de las especies más extrañas y desconocidas» de la ría de Pontevedra y destaca que lo hacen en su propio entorno, el medio marino. Recalca: «Hay personas que dicen que la ría está contaminada y llena de basura y no es cierto». Estos vídeos y fotografías tomados en distintos momentos del año y en diferentes puntos de la ría, lo demuestran. Los ecosistemas marinos pontevedreses merecen la atención de la gente. «Es más fácil cuidar lo que se conoce», apunta.

Entre estos trabajos hay una gran variedad de especies. Uno de los más vistosos está dedicado a los Nudibranquios, las babosas marinas también conocidas como lesmas en gallego. Aquí la variedad es asombrosa. Estos animales -«moluscos gasterópodos con las branquias al descubierto y sin concha externa»- pueden medir desde unos milímetros a diez centímetros. Sus nombres científicos son tan raros como sus formas y sus colores. Pedro Alonso bromea al hablar de las babosas marinas y señala que «son los pokemon del mar».

Un juego de agudeza visual

Todos los vídeos de este proyecto son breves, con el texto suficiente para servir de guía y permitir al internauta que adquiera los conocimientos básicos sobre el objeto de cada uno de estos trabajos. Aquí la imagen prima y sorprende. Se mezclan fotos con vídeos, todos tomados in situ, con la paleta de colores con la que la naturaleza los ha revestido y que no pasa inadvertida. Si a los japoneses se les acabasen las ideas para inventar pokemon, estas babosas pontevedresas les podrían dar muchas composiciones nuevas.

Platijas, calamares, congrios, fanecas, escachos, nécoras van desfilando por YouTube de forma atractiva y muy didáctica. Estos vídeos están al alcance de todos, de forma gratuita, en el canal Rías de Vida Galicia. Párense a ver el Syngnathus typhle, subtitulado Xogo de agudeza visual. Podrían también llamarlo ¿donde está Wally?, porque este pez se mimetiza con las algas hasta el punto de confundirse con ellas si no se mueve.

Y también vale la pena fijarse en el vídeo sobre la zanahoria de mar (Veretilum cynamorium), un coral blando, de cuerpo amarillo, y que además es luminiscente. Una visión del mar pontevedrés que impresiona.