Son ruidosos, son eléctricos, son potentes... Son los Furious Monkey House, la banda compuesta por cinco adolescentes pontevedreses y un mono con un bajo. Y este jueves hicieron que la céntrica plaza de A Ferrería se viniera abajo a los sones de sus temas más conocidos.
No cabe duda, que los Furious son profetas en su tierra y lo demostraron en una jornada en la que las fiestas de A Peregrina volvió a poner su vista en los más pequeños. Así, en la avenida de Santa María, que por la mañana fue escenario de la procesión por la Asunción, por la tarde fue escenario de una sesión de juegos y tradiciones populares. De igual modo, pero ya en la plaza del Teucro, estaba programada la representación de A pirata Lola a cargo de Pinga Teatro.
Y si los niños tuvieron su cuota de protagonismo, otro tanto cabe decir del deporte. A fin de cuentas, desde primera hora de la mañana se desarrollaron en la avenida de Santa María una serie de partidas simultáneas de ajedrez, mientras que en la ría se disputaba la regata Princesa de Asturias.
Y sin olvidar que, al margen de Furious Monkey House, las fiestas de A Peregrina estuvieron ayer amenizadas por músicas muy dispares en una jornada en la que también se disfrutó de un espectáculo pirotécnico con ocasión de la festividad de San Roque. Así, la charanga OT asumió los mandos del pasacalles, al tiempo que el grupo de gaitas Os de Mourente demostraban todo su arte, al igual que hizo la Banda de Música de Salcedo en el concierto en la avenida de Santa María.
Por su parte, los hermanos Álvaro y Suso Costas tenían intención de mostrar hasta donde se puede llegar con el sonido de una gaita con su proyecto Mitic, al tiempo que se sucedían las verbenas de Montero Ríos y San Roque.