Despedida convertida en puro trámite para el Teucro

C. Pereiro PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

El Teucro dice adiós a la máxima categoría del balonmano

26 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Fin del sueño. El Teucro despertará mañana en División de Honor Plata. Tras de sí, deja imágenes para el recuerdo, en una temporada que lo tuvo casi todo en contra pero en la que se permitió el lujo de tener esperanzas casi hasta el último momento. La gesta era difícil, quizás imposible a ratos, pero nunca en la escuadra azul ningún jugador bajó los brazos. Es esa valentía, esa marca atemporal, la que deberá guardarse la afición y el equipo en la memoria para volver, algún día, a la máxima categoría del balonmano español.

El Teucro cumplió el trámite que suponía esta última jornada. Con todo decidido, salió a la pista a recibir a un Benidorm colocado en el ecuador de la tabla. Sin más motivación que la de pasar el trago y tratar de regalar a los presentes una última tarde de balonmano esta temporada, los de Montes no consiguieron hallar la fórmula que les diera un adiós con forma de victoria.

El equipo demostró funcionalidad al principio, pero los visitantes apenas necesitaron cuatro minutos para ponerse por delante en el marcador. A partir de ahí, comenzaría a formarse una cuesta arriba de goles para el Teucro que no daría escalado pese al esfuerzo.

Acomodado el Benidorm, siguió con la iniciativa y se mostró efectivo en defensa o, al menos, con menos errores que los pontevedreses. La diferencia entre los dos rivales se hacía palpable, y al final de la primera parte, el luminoso daba una ventaja de cinco goles a favor de los de visitantes.

La situación no cambió tras el descanso. El Teucro simplemente no podía remontar ante el buen hacer del Benidorm y las ideas tampoco fluían sobre la pista. Hasta que despertó la bestia interior del equipo local. Los de Montes lograron atar de pies y manos a sus invitados y congelarlos en los 24 tantos, momento idóneo para buscar la remontada. A falta de ocho minutos, el partido casi se había reiniciado, y los lerezanos estaban a tan solo un tanto de unas tablas que conseguirían en el minuto 54. El Benidorm dejó de ver al Teucro por el retrovisor y ahora lo tenía al lado. Con todo, no cedieron al nerviosismo y de nuevo lograron imponer su ley. Despedida amarga de los azules, aunque todas lo son.