Combates de proyección meteórica

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Giovanni Imparato acaba de proclamarse campeón de Europa júnior de clubes y sueña con el Mundial tres años después de empezar

05 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Empezó en el taekuondo como cadete y tres años después se colgó el oro en el Campeonato de Europa por clubes. Giovanni Imparato tiene, con 16 años, una proyección meteórica. Lo dicen los títulos y también sus entrenadores del CGTD y el Mace Sport, donde entrena a diario para seguir acumulando títulos que lo lleven cuanto antes a un Mundial júnior, uno de sus principales junto al Europeo de selecciones para el que ya está clasificado al vencer el pasado sábado en Tesalónica.

Ni los Carnavales le han hecho parar, eso sí, en lugar de acudir al CGTD en horario de tarde se puso a las órdenes de Jesús Benito por la mañana. «Hice dos años las pruebas para entrar en el CGTD y no pude, ahora con este título seguro que será más fácil. Mientras vengo como externo», comenta Imparato, que acudió a la cita acompañado de su padre, Pasquale, que reconoce que el esfuerzo de venir de Vilagarcía a Pontevedra a diario merece la pena al ver que su hijo despunta en el taekuondo. «Tiene mucha proyección y por eso debería entrar el próximo curso», comenta el padre. El origen italiano de su familia le otorga a Giovanni la doble nacionalidad para poder presentarse en competiciones de ambos países.

Va cumpliendo sueño año a año. En el 2017 quedó segundo en el Open de España y fue campeón gallego, además de llevarse en el 2018 el tercer puesto en el Open de Paris y en el Europeo que se celebró en Marina Do’r. Su carrera meteórica no tiene fin. «Giovanni está despegando moi rápido. E polo seu traballo, meréceo. Cumpríu co obxectivo de clasificarse para o Europeo inidvidual moito antes do que esperabamos», señala Miguel Cortegoso, entrenador y responsable del Mace Sport, donde entrena desde hace dos años. «Me gustan todas las artes marciales, menos el boxeo, antes practicaba una pero era más de tipo baile que combate», señala el joven campeón.

La altura y el peso perfectos

Giovanni asegura que parte de su éxito se lo debe a su 1,79 metros y su peso ligero. Los nervios le pasan factura en el primer combate y a golpe de patada los va templando para convertirse en imbatible en el último examen. En el Europeo de Tesalónica hizo pleno de victorias en cinco combates. Dejó atrás al griego Alfred Culi por un 3-0, después al Chipriota Andronkou, por un ajustado 9-8. Tras estas dos primeras embestidas, llegó la victoria sobre el español Álvaro Velo en cuartos de final por 13-6 y siguió en semifinales con otro compatriota, el italiano Andrea Coti, al que superó por un 3-1. En la final lo esperó el serbio Novak Stanic, al que anuló con un 10-8. El oro viajaba para Pontevedra.

Él quiere seguir sumando. Para ello entrena dos horas y media tres días a la semana en el CGTD y los martes otras dos en el Mace Sport antes de que el viernes le dedique una hora y media al atletismo, otra de las disciplinas con las que tontea este todoterreno del deporte y de los estudios. «Es un brillante estudiante, ya se sabe que de esto no se vive cuando acaba la vida deportiva y quiere hacer periodismo», comenta su padre, que lo acompaña a cada combate, aunque «sufro mientras compite».