La jefa de estudios del IES Valle Inclán destaca la aplicación del contrato-compromiso entre alumnos en su centro
21 ene 2019 . Actualizado a las 08:00 h.Concha Solano lleva tres años como jefa de estudios en el IES Valle Inclán. En un centro con 712 alumnos que en lo que va de curso haya habido 29 partes de comunicación por actitudes contrarias a la convivencia da una idea de que la conflictividad no es grave. «Son por faltas de orden, no por cuestiones conflictivas», matiza. Son partidarios de analizar cada caso en concreto e intentan que el alumno que no respeta las normas cambie de actitud. «Cuando pasa se avisa a los padres y lo hablamos, la función tiene que ser educadora, no sancionadora, y vemos qué otras salidas hay para que haya una reflexión», subraya. La jefa de estudios del Valle Inclán sí dice que en el instituto tienen una política «muy tajante» por el respeto al compañero. De ahí que las expulsiones temporales sean una medida «dolorosa» pero que es «efectiva». También aplican el contrato-compromiso por escrito, donde los alumnos dan su versión y dicen a qué se comprometen.