Conocíamos esta semana la noticia de que Galicia ya cuenta con una fiscala delegada de Violencia sobre la Mujer. Una noticia acompañada de unos datos poco esperanzadores que nos reflejan un apreciable incremento en las cifras relacionadas con violencia de género. De las 48 mujeres que fueron asesinadas en el 2017, solo 10 habían interpuesto denuncia. Esto nos refleja que la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran, la situación de dependencia emocional y económica que viven dificulta nuestro trabajo en la lucha contra la violencia de género. Por eso, desde Amigos de Galicia trabajamos para que todas las mujeres que atendemos cuenten con las herramientas necesarias para poder alejarse de su problema.
Es muy importante que se vean respaldadas en el ámbito económico y social y que cuenten con un asesoramiento jurídico y psicológico que les ayude en todo el proceso. Unas herramientas que las protejan tanto a ellas, como a sus hijos. No podemos olvidarnos que los menores también son víctimas de violencia, las más inocentes. Ocho fueron asesinados en el 2017 a manos de sus padres o las parejas de sus madres, la cifra más alta desde que se empezó a registrar el dato; y más de 20 se han quedado huérfanos. Los niños, víctimas silenciadas de esta violencia, se ven arrastrados a una serie de problemas conductuales y emocionales muy graves, y por eso nuestra asistencia es fundamental. No es fácil pensar que algún día podremos erradicar esta lacra. Pero sí se puede. Podemos combatirla con políticas que contengan acciones tanto en el proceso como para su prevención.