La gestión del plan de compostaje devuelve la alta tensión al pleno

Lores explota y dice de la oposición que «non nos chegan nin á altura dos zapatos»

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Pontevedra / la voz

El plan de compostaje reventó el pleno que celebró ayer la corporación municipal de Pontevedra. PP y PSOE presentaban sendas interpelaciones dirigidas al alcalde sobre el alquiler de terrenos en A Canicouva y sobre qué se va a hacer en Monte Porreiro una vez que se ha paralizado, por la presión vecinal, el despliegue de composteros comunitarios previsto. El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores (BNG), delegó en un primer momento la respuesta en el concejal y vicepresidente de la Diputación César Mosquera, pero ante la acusación de Agustín Fernández (PSOE) y de Jacobo Moreira (PP) de que se estaba «agochando» y actuaba con «cobardía política», acabó entrando con vehemencia en el debate.

Con una representación de vecinos de Monte Porreiro en el patio de butacas, Fernández Lores les espetó que «non se pode montar un escándalo por un composteiro. Se acaso un escandalillo». Pero fue más crítico con la oposición: «Hai moita xente traballando no tema do compost. Deixádea traballar, porque traballan moito máis que vos -les dijo a Fernández y a Moreira-, que non lles chegades nin a altura dos zapatos».

Previamente, Lores había establecido una comparación entre el proceso de implantación del plan de compost y los primeros años de la peatonalización que transformó la ciudad. «Tamén Roberto Taboada [PSOE] nos cuestionaba, e o PP levou diante dos tribunais a peonalización do centro histórico. ¿E qué fixemos nós? Seguir a traballar. Hoxe recibimos premios e todos queren sumarse. ¿Que van dicir vostedes dentro de cinco anos, cando a compostaxe sexa unha realidade? Dirán que o PP e o PSOE foron os que empezaron có compost».

Sin respuestas

Antes de que el alcalde se alterase y alterase el debate -Agustín Fernández lo calificó de «ataque de soberbia»- había sido Mosquera el encargado de replicar a las interpelaciones de PP y PSOE. No dio ni una sola respuesta a las preguntas que formulaban los portavoces.

Especialmente crítico fue el portavoz socialista, que acusó al gobierno del BNG de llevar a cabo «unha xestión nefasta dunha boa idea», recordó que se empezó a hablar de compost en el año 2014 y que en el 2018 «é un proxecto cheo de buracos».

Agustín Fernández preguntó dónde hay una hoja de ruta, qué plan económico hay, cómo se va a desarrollar el despliegue en el municipio, dónde están los análisis de compost ya producido, qué se hará con las centenares de toneladas que, si sale adelante el plan, se generarán cada año en el municipio, qué va a hacer el BNG para apagar la crispación vecinal que ha generado este asunto en Monte Porreiro, cómo evitarán incendios similares en otros barrios... «O BNG leva anos elaborando un plan de residuos do que aínda non coñecemos nin unha liña», concluyó.

La planta más cara

Moreira centró sus críticas en los terrenos de A Canicouva para una planta de compost, por los que el Concello ya ha abonado dos anualidades a razón de 20.000 euros sin que exista ni siquiera un proyecto. «No hay planta de compostaje más cara que la que nos cuesta 20.000 euros al año y no existe».

«Trataron por todos os medios que non obtiveramos os terreos -explotó Lores- e quedaron jodidos cando os atopamos». Mosquera acusó a PP y PSOE de obstaculizar todo lo que hace el gobierno local de Pontevedra, relató que ya son 36 los concellos «de todas as cores» adheridos al plan de la Diputación, redujo el problema de Monte Porreiro a «unha división veciñal» y criticó que desde los grupos de la oposición se está «desinformando» a los vecinos en lugar de colaborar. Aseguró que la paralización del despliegue en Monte Porreiro «impediu rebaixar a taxa do lixo nese barrio» e insistió en que «seguiremos traballando».

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