pontevedra / la voz

Jinetes a caballo, zancudos, saltimbanquis, hombres pájaro, ciclistas acrobáticos y payasos, enormes pelotas rodantes, personajes de Disney, malabaristas, arboles mágicos que cobran vida, camellos reales, un extenso dragón blanco de tres cabezas y otros seres mitológicos, grandes adornos navideños hechos con globos, arlequines, animales de cuento y seis carrozas, incluidas las reales. Todo ello aderezado con mucha música y baile.

La cabalgata de los Reyes Magos celebrada ayer en Pontevedra fue de lo más colorista y animada. Por suerte, no hicieron falta los paraguas, aunque más de uno lo abrió para coger al vuelo una mayor cantidad de caramelos. ¡Aquí, aquí, Melchor!. ¡Gaspar, Gaspar! ¡Baltasaaar!.. Los niños pontevedreses se desgañitaron al paso de sus majestades de Oriente, que repartieron casi dos toneladas de caramelos como aperitivo de los regalos que dejarían por la noche en los hogares.

El recorrido de la cabalgata, protegido por vallas de seguridad, fue invadido por miles de familias desde la salida en la avenida de José Malvar, siguiendo por Loureiro Crespo, Benito Corbal, plaza de la Peregrina, Michelena y plaza de España, hasta la recogida en la Alameda. Todos intentaron buscar el mejor sitio para ver el desfile, desde el atrio de la iglesia de la Peregrina o desde las escaleras del Hospital Provincial, reservando en todo caso para los más pequeños la primera fila.

Un coche patrulla de la Policía Local abrió y marcó el ritmo del desfile que, ante la ausencia de amenaza de lluvia, transcurrió con la calma precisa para que pequeños y mayores pudieran disfrutarla al máximo.

Los jinetes a caballo fueron los primeros en aparecer, dejando paso a todo un mundo de magia, fantasía e ilusión. La carroza de Epi y Blas de la Asociación CCU Zona Monumental fue la más madrugadora, seguida de otras dos dedicadas al Mago Merlín y a Charlot y el mundo cine. Ellas precedieron a los vistosos tronos móviles de los Reyes Magos. Un gran unicornio blanco tiraba del de Melchor, un león alado del de Baltasar y un dragón mitológico del de Gaspar.

Rivel Animatión, Pablo Méndez Performance, Art-Monium y Troula, junto con las charangas Airiños de San Martiño y Charandonga, y las agrupaciones folclóricas Duos Pontes y Pola Vila, contribuyeron al colorido y ambientación de la cabalgata.

No hay nada más mágico que la ilusión y el nerviosismo de los niños ante la visita de los Reyes. Y ayer disfrutaron al máximo tanto en la recepción oficial que ofrecieron por la mañana en el Pazo de Mugartegui, como en el desfile de la tarde.

Vistosidad y colorido en el desfile más esperado del año por los pequeños

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La cabalgata deja un manto de magia