Me declaro usuario convencido de las nuevas tecnologías y de las redes sociales. Han supuesto un avance exponencial en nuestras vidas y en nuestras relaciones, permitiéndonos conectar en tiempo real con cualquier lugar del mundo. No obstante, estos cambios también vienen inevitablemente acompañados de aspectos no tan positivos. Uno de ellos está asociado al mal uso del WhatsApp.
El ejemplo más evidente del peligro del mal uso de esta herramienta se puede observar en las relaciones de pareja. Me resulta complicado entender cómo se comienzan relaciones amorosas por WhatsApp, se mantienen relaciones cuya comunicación es casi exclusiva por esta vía e incluso se rompen parejas a través de esta aplicación. Imaginemos por un momento que yo le lanzo un mensaje amoroso a mi pareja a las 9.00 horas, lo habitual es que espere una respuesta a mi muestra de amor, y si veo que son las 12.00, y no he obtenido tal respuesta, y además he comprobado que la otra persona ha estado conectada, imagínese qué humor voy a estar cuando quedemos.
Lo mismo sucede en los grupos de padres, independientemente de si son de un colegio, de un club deportivo, de una actividad artística o de un cumpleaños. Una persona envía un mensaje con una intención, y en ocasiones ese mensaje no tiene la contestación deseada, crea un desencuentro, o afecta a terceros. ¿Por qué sucede esto? Se me ocurre que hay varios factores. Uno de ellos puede tener relación con que enviar un mensaje desde la distancia, resulta mucho más sencillo que hacerlo cara a cara, y eso provoca que se piense menos lo qué se va a decir y cómo se va a decir.
Otro aspecto fundamental tiene que ver con el feedback. Cuando hablamos con alguien, vemos sus ojos, sus gestos? Todo esto se pierde a través de esta red, y cuando alguien envía un mensaje es difícil captar una ironía, una broma,? y solemos adaptar el mensaje que recibimos a nuestro estado emocional. Y gestionar los 25 estados emocionales de cualquier grupo en el que estemos suele ser complicado. Sugerencia. Dejemos el móvil para comunicaciones rápidas y prácticas. Y para las cosas importantes, veamos a los ojos de la persona que tenemos en frente.