Eizmendi debutó en Palencia y pudo conseguir el gol de la victoria
31 ene 2017 . Actualizado a las 08:33 h.Podía haber sido el debut soñado pero el balón no quiso entrar. El único fichaje granate del mercado invernal, Eneko Eizmendi, se estrenó el domingo en Palencia con la camiseta del Pontevedra y por sus botas pasó la victoria. «Estaba frente a la portería y le pegué de primeras, pero viendo como estaba el campo, tenía que haberla controlado», admite el futbolista de Beasain que disfrutó de sus primeros cuarenta minutos de juego en los que dejó claras sus credenciales: regate, toque y gol.
Quedaban escasos cinco minutos para el final, pero su disparo no encontró puerta. «Tuvimos mala suerte», lamenta el interior vasco en alusión al puñado de oportunidades que tuvo el Pontevedra de abrir el marcador en el último tramo de partido. La suya fue un contragolpe de libro. Robó el Pontevedra en su propio campo y salió como una bala por el flanco derecho para encontrar en el costado izquierdo a un Eneko al que le pudo el hambre.
Sin embargo el atacante cedido por el Albacete se centra ya en el próximo reto en el que tendrá la oportunidad de disputar sus primeros minutos en Pasarón en un derbi provincial y ante un rival directo por el play-off. «Tienen muy buen equipo, joven y dinámico, pero nosotros también tenemos nuestras bazas», advierte amenazante. No desperdiciará otra ocasión como la de la Nueva Balastera, seguro.
No fue su única aportación al equipo en esta primera semana en Pontevedra. Sobre el césped ya demostró que no necesita mucho tiempo para entenderse a la perfección con sus compañeros. «Todos llevamos muchos años jugando a esto, pero con el tiempo nos entenderemos aun mejor», explica Eizmendi.
Y fuera del terreno de juego comparte el día a día con dos recién llegados convertidos ya en buques insignia de este Pontevedra. Añón y Bonilla. «En el vestuario hay muy buen ambiente», remata la nueva arma granate.