Treinta días sin Mario Barco

manu otero PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

La baja del pichichi obliga al equipo a un esfuerzo extra de cara al gol

11 ene 2017 . Actualizado a las 08:30 h.

La victoria ante el Guijuelo llegó acompañada de una mala noticia para el cuadro granate. Mario Barco, pichichi del equipo con una decena de goles, cayó lesionado al cuarto de hora de juego tras un mal movimiento de su articulación. Los gestos de dolor del ariete pusieron el corazón en un puño tanto a la grada como a sus propios compañeros que temían una grave lesión.

Las primeras exploraciones descartan cualquier tipo de rotura y el riojano solo sufre esguince que, de todas formas, lo mantendrá varias jornadas alejado del terreno de juego cediendo a sus compañeros la responsabilidad goleadora. Y es ahora cuando todas las miradas se posan en Mateu Ferrer, el joven atacante mallorquín que tan buenas actuaciones cuajó sustituyendo o acompañando al pichichi granate.

«No sé si el míster me elegirá a mí para sustituir a Mario, pero si es así lo haré con ilusión», destaca el delantero que rozó la treintena de goles la pasada temporada en el filial del Mallorca en Tercera División. Hasta el momento, Ferrer cumplió a la perfección su rol de escudero del riojano en la punta de ataque granate y, aunque «sabe mal tener más minutos por la lesión de un compañero», el balear sabe que tiene ante sí una gran oportunidad para dar un paso adelante y complicarle todavía más la elaboración del once al entrenador Luisito.

También es consciente el mallorquín de la dificultad que entraña, no solo para él sino para todo el equipo, sustituir a un jugador de la talla de Mario barco. «Estaba haciendo las cosas muy bien y será difícil porque es muy bueno», alaba Ferrer a su compañero. Aun así, apuesta el atacante por conseguir una victoria en el próximo partido ante el Mutilvera para sacudirse la presión de afrontar las próximas jornadas sin su hombre gol.

«Ganar sería muy bueno, claro que estar sin él nos perjudica, pero hay que seguir como hasta ahora y dar el máximo», declara un Mateu Ferrer consciente de que toda la plantilla tendrá que hacer un esfuerzo extra para cubrir la cuota goleadora que acaparaba el delantero riojano, que dobla en número de goles al segundo máximo artillero del equipo, Javier Bonilla que anotó cinco tantos.

Sobre los tímidos pitos de un sector de la grada al equipo en el último partido, reconoció Ferrer que transmitieron cierto «nerviosismo» al equipo que «siempre intenta dar el máximo, les pido paciencia», remató.