Subidón de moral antes de la final

manu otero PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

El Peixe supo sobreponerse a las bajas y ausencia de tiradores ante Leyma

11 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El partido del próximo sábado en A Raña entre Peixe Galego y Magia Huesca lleva marcado en rojo en el calendario marinense desde que los azules vencieron a los aragoneses a domicilio en el partido de ida. «Es un partido importantísimo, es nuestra final», declara el técnico Javi Llorente sabedor de que superar de nuevo a los oscenses serviría para poner tierra de por medio con el descenso y tener el basket average a favor con un rival directo.

Con lo que no contaban en el feudo peixiño era con el subidón de moral que les dio el derbi del pasado domingo contra el Leyma. Los marinenses llegaban con el equipo en cuadro. Cabanas, Oubiña y Miso de baja por lesión y Kobre, fuera del equipo. Sin embargo, la plantilla tiró de orgullo para superar todos los obstáculos y conseguir un triunfo tan vital como inesperado. «Nos salió todo bien, supimos adaptarnos y todos los jugadores han estado muy bien», destaca el entrenador leonés.

No solo funcionaron bien las cosas dentro de la cancha. El trabajo de pizarra dio también sus frutos. «No teníamos tiradores, así que tácticamente cambiamos algunas cosas», reconoce Javi LLorente. Las penetraciones de Múgica, Derksen y Simeón fueron una constante. Y el número de tiros de tres lanzados cayó en picado con respecto a fechas anteriores. Sin embargo, subió la efectividad. Jason Cain, Goyo Adón y el propio Derksen o Manu Ferreiro escogieron el mejor momento para probar el tiro exterior y el resultado fue óptimo. Seis de doce en tiros de tres.

Pero en el vestuario no quieren confiarse. «Enhorabuena y nos vemos el martes», fue el mensaje que les dijo el entrenador a sus pupilos al término del partido. No quiere que ningún elogio descentre al grupo de su misión. Ser competitivo cada partido para luchar por la permanencia.

El sábado, a las 20 horas, habrá una final anticipada. No será decisiva. Toca seguir remando.