La ciudad y su periferia se presentan perfectas para correr

C. Pereiro PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

Pontevedra ofrece trayectos que mezclan lo natural y lo urbano, en los que aficionados y profesionales se miden contra el reloj

06 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Pontevedra siempre ha sido una ciudad con facilidad para aquel que buscase entrenar a la carrera. De un tiempo a esta parte, el running se convirtió en una palabra de moda, y su práctica -que para algunos no deja de ser salir a correr como toda la vida- ha tomado los caminos y circuitos que anteriormente solo recorrían atletas y deportistas.

La ciudad del Lérez cuenta con varios circuitos periféricos que hacen las delicias de aquellos que aman el correr. Muchos pueden ser enlazados y otros ofrecen, además del mantener en forma el cuerpo, unas vistas y un entorno digno de cine. Toca escoger, y sobre todo, recorrer.

Al dejar atrás el puente de los tirantes, se extiende una de las rutas más conocidas y transitadas por los pontevedreses. Con carril bici, acera y paseo de tierra, no se molesta a peatones ni a los que van sobre ruedas. Es un trayecto de algo más de un kilómetro que acabaría en la playa fluvial. De aquí en adelante tocaría seguir por la acera e internarse en otro camino posible, que nos llevaría a continuar paralelos al Lérez río arriba. La vegetación aquí nos rodea, y permite un contacto directo con ella. Es habitual encontrar paseantes, y durante el verano, gente apostada en las orillas, aprovechando la fresca agua del río.

Si en vez de seguir el río se opta por cruzar a la Illa das Esculturas, entraríamos en el circuito más clásico de Pontevedra. Cientos de atletas y aficionados lo recorren con sus zapatillas. Amplio y natural, es una opción para correr apta para cualquier hora del día, e incluso en las primeras horas de la noche. También se puede continuar paralelo al Lérez desde esta orilla, adentrándonos en la parroquia homónima.

Bajando el río, tras la Imprenta Provincial se extiende otro paseo de tierra elegido por muchos para sus entrenamientos diarios. Las Marismas de Alba cuentan con un trayecto de unos 5 kilómetros partiendo desde el recinto ferial, e integrándose luego en su circuito circular. La senda es totalmente llana, está muy bien trazada y transcurre alrededor del río Das Correntes. Hay numerosos árboles y vegetación, así como la presencia habitual de otros caminantes o corredores.

Aunque no es tan habitual para entrenar diariamente, subir hasta el mirador de la Caeira puede resultar en un ejercicio bastante eficaz en pendiente. Al final de la ruta obtendremos una preciosa vista de la ciudad y sus fronteras. Digna de postal.

Partiendo desde el puente de los tirantes, también se puede realizar una larga ruta. Desde la jefatura de la Policía Local llegaría hasta el Ponte das Correntes, para cruzarlo y continuar en paralelo al Lérez hasta llegar a la ría. Pasando por debajo del puente de la AP-9 aún quedaría cerca de medio kilómetro de recorrido, que al atardecer otorga una de las mejores vistas de Pontevedra. ¿Pegas? Discurre todo por acera.