La decisión cuenta con el rechazo de los cuatro clubes gallegos, a los que la ampliación de la liga le supone un severo contratiempo económico
20 jul 2016 . Actualizado a las 05:05 h.La comisión delegada de la Federación Española de Baloncesto se reunió el martes para analizar la petición de Baskonia y Lleida para unirse este año a la LEB Oro tras la renuncia de Araberri, que ascendió sobre la pista pero fue incapaz de cumplir los requisitos administrativos exigidos por la Federación. Tras varias horas de reunión de un órgano que agrupa a representantes de equipos, árbitros, jugadores e instituciones, acordaron aceptar la solicitud de ambos equipos y ampliar a 18 el número de clubes que disputarán la próxima campaña la LEB Oro.
La decisión cuenta con el rechazo de los cuatro clubes gallegos -Peixe, Breogán, Coruña y COB- a los que la ampliación de la liga le supone un severo contratiempo económico. «Viajes, árbitros, un mes más de contratos, pisos... nos suponen unos 25.000 euros extras», afirma el dirigente del Marín Ence Peixe Galego, Luis Santiago. Tras conseguir reunir los fondos necesarios para competir en Oro, este gasto imprevisto supone un nuevo reto para el equipo marinense que tendrá que aplicar medidas para cuadrar las cuentas.
«A ver cómo planifican el calendario, si alargan un mes más la competición nos matan», destaca un Santiago resignado a acatar «la imposición» pero que prefiere que los cuatro partidos extra que supone la ampliación de la liga se coloquen entre semana para evitar que el calendario se dilate obligando a firmar contratos de nueve meses en lugar de ocho.
A la espera de la publicación del calendario, Santiago ya advirtió a la Federación Galega de la posibilidad de renunciar a disputar la próxima edición de la Copa Galicia porque «si amplían el calendario, iniciaremos la pretemporada un mes más tarde», sentencia. Otra opción es reducir la plantilla en dos integrantes «o viajar en carro», sugiere muy enfadado.
Otro motivo que crispa al mandatario marinense es la permisividad de la Federación con determinados equipos, Baskonia y Lleida en este caso, para atender sus peticiones. «Si fuera el Peixe el que solicitara la plaza no nos harían caso, las bases dicen que la liga es de dieciséis equipos», recalca.
Aunque el enfado en A Raña es mayúsculo y compartido por los otros tres equipos gallegos y hasta por una decena de toda la liga, en Marín asumen que «patalearemos, protestaremos, pero esto es una imposición», concluye un Santiago que solo vería rentable la ampliación si los ingresos por taquilla mitigasen el aumento de los gastos, algo que no ocurrirá en Marín, asume. Finalmente, recuerda que en el 2011 ocurrió algo similar y «muchos equipos se hundieron».