Una riada en mitad de Pontevedra

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

La rotura de una tubería en Casimiro Gómez inunda varias calles del centro de la ciudad y causa problemas a vecinos y hosteleros

07 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Fue una riada en toda regla la que vivieron los vecinos de varias calles de Pontevedra en la noche del martes. Pasaban unos minutos de las once cuando una tubería de la red de distribución de la capital provincial sufrió un reventón en la calle Casimiro Gómez, en el entorno de su confluencia con San Antoniño, llevándose por el camino un buen tramo de acera.

El agua comenzó a fluir arrastrando con ella numerosas piedras y barro en dirección a Padre Fernando Olmedo y A Seca. De hecho, ayer por la mañana, vecinos de estas calles no daban crédito a lo que se encontraron al subir las persianas de sus viviendas y negocios. En algunos puntos, había tal cantidad de fango acumulado que tuvieron que emplear palas para retirarlo.

El sentimiento generalizado era de impotencia. «Ya sufrimos inundaciones y se nos llena todo de suciedad cuando llueve como ahora también por el reventón de una tubería», lamentó un hostelero. A escasos metros, una vecina mostraba su esperanza porque, «esta vez», el Concello envíe operarios a sanear la zona.

En cualquier caso, nada más producirse la avería se alertó a la Policía Local y a Viaqua, cuyos técnicos confirmaron la rotura de una tubería de fibrocemento de trescientos milímetros de diámetro. Desde la concesionaria del servicio de agua, destacaron ayer que la avería en sí fue reparada en la mañana del miércoles, para lo cual tuvo que procederse al cambio de «un tramo de conducción y sustituyéndolo por otro de fundición dúctil».

Añadieron que «el necesario corte en la red no afectó al suministro de agua de los abonados». Explicaron que, nada más recibir el aviso, se procedió a sectorizar la red de distribución en este punto del casco urbano pontevedrés para, de este modo, «aislar la tubería dañada, mediante el cierre de las válvulas existentes».

En este punto, insistieron en que, con el objetivo de mantener el suministro en toda la zona afectada, se optó por abrir otras válvulas, unas operaciones que culminaron pasada la medianoche. Esto es, apenas tres cuartos de hora después de haberse producido el reventón.

Desde Viaqua destacaron que ayer por la tarde iban a empezar a reparar el tramo de acera afectado -unos veinte metros-. Estas labores se espera que se extiendan durante dos o tres días.