Cuidar es asexual

La Voz DELEGADA DE SATSE EN PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

La enfermería es el arte de cuidar a una persona cuando ella no se puede cuidar por sí misma, o al menos esto es lo que postuló la que está considerada mundialmente como primera enfermera moderna: Florence Nightingale (Florencia, 1820-Londres, 1910).

Pero antes de llegar a esto, siempre hubo quien se encargara del enfermo. Si bien es cierto que generalmente asociamos el cuidar enfermos con la figura femenina (ya sea madre, esposa o religiosa), también el varón ha tenido su puesto dentro de esta profesión.

Tenemos las figuras de las Órdenes Militares de Enfermería, encuadradas dentro de la historia de las Cruzadas, como los Caballeros de la Cruz de Malta o los Caballeros Templarios, cuyos miembros, varones todos ellos, se encargaban de cuidar a los peregrinos que se dirigían hacia Tierra Santa a cumplir sus promesas.

Siempre han existido también un gran número de corporaciones religiosas compuestas de varones que en tiempos antiguos se encargaron de la asistencia al necesitado y el cuidado del enfermo, como la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, fundada en el año 1572 y aún vigente en la actualidad.

Por tanto, no podemos permitir que nos extrañe a día de hoy la presencia en el sistema sanitario español de varones dedicados al cuidado de nuestros enfermos: ellos, los hombres, siempre han estado ahí, y si parece que la enfermería es más un trabajo de féminas que de varones, quizás debiéramos pensar que es más un micromachismo de nuestra sociedad que porque ser enfermera sea más ?un trabajo de mujeres?.