Vecinos de Cardalda recogen firmas contra la construcción de un circuito mientras los aficionados reclaman un lugar seguro donde practicar este deporte
14 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.«Se fora para facer un campo de fútbol ninguén protestaba», apunta un joven aficionado al motocrós. Él y una veintena de chavales de Vilanova se han unido en torno al proyecto de construir un circuito de motocrós en el lugar de Montecelos, aldea de Cardalda, en la parroquia de San Miguel (Vilanova). Pero la obra se ha encontrado con la oposición frontal de un grupo de vecinos. Hace unas semanas empezó a desbrozarse la finca y a estas alturas hay ya 130 firmas presentadas en el Concello en contra de este circuito. Quienes se oponen alegan que el motocrós traerá a la aldea ruido y polvo y ya han conseguido que el servicio de protección de la naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) abra un expediente. Pero eso no impide que el proyecto siga adelante.
El presidente del Club Supercrós Vilanova, Sergio Fontenla, advierte de que su intención es continuar. «Temos os permisos e todo ante notario, non temos porque botarnos atrás». Se refiere a la autorización de la Xunta para limpiar y cerrar los 4.000 metros cuadrados que les cedió la comunidad de montes por decisión mayoritaria de su asamblea y a la autorización para desarrollar una actividad deportiva en este lugar. «Levo tres anos traballando neste proxecto e non vou parar polas mentiras e a ignorancia dalgunha xente que non sabe o que é este deporte», añade. La casa más cercana está a cien metros y, a esta distancia, explican los aficionados, ni se escucha el ruido del motor ni llega el polvo hasta allí. «Se a moto pasa a ITV é porque ten o nivel de decibelios permitido», apunta el presidente. Él es el alma máter del club y, frente a quienes le acusan de tener intereses económicos en el proyecto, responde tajantemente que el suyo es un club sin ánimo de lucro, que nació para facilitar la práctica de este deporte.
A falta de un circuito legal, los aficionados al motocrós tienen que practicar en el monte, exponiéndose a una sanción o, lo que es peor, al disparo de algún cazador o a una caída por culpa de los cables que algunos desalmados dejan atravesados en las pistas que frecuentan motoristas y ciclistas. «O circuíto daríanos seguridade e evitaría que andiveramos tirados polo monte», apuntan los aficionados que se dan cita en Cardalda para atendernos.
Pero no todo el mundo lo ve de este modo. La parroquia está dividida por este tema, hasta el punto de que empieza a generar disensiones entre vecinos y en el seno de las familias. «Non queremos problemas, eu tamén son veciño desta parroquia. É unha vergoña que en ano e medio non me chamara ninguén para preguntarme polo tema».
El alcalde de Vilanova ya ha propuesto ubicar el circuito en otro lugar. La respuesta de Sergio Fontenla no deja lugar a dudas: «Ou o fago aquí ou non se fai. Hai tres anos pedinlle ao alcalde un circuíto público e non fixeron caso». Su idea es abrir el de Montecelos este verano.