La carretera que es una balsa

Marcos Gago Otero
marcos gago SANXENXO / LA VOZ

PONTEVEDRA

Aspecto del vial de las Salinas, entre A Revolta y A Lanzada.
Aspecto del vial de las Salinas, entre A Revolta y A Lanzada. m. g.< / span>

El agua anega la carretera de las Salinas que une A Revolta con A Lanzada por el mal drenaje y las lluvias del invierno

30 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La carretera de las Salinas, que enlaza A Revolta con la PO-308 en A Lanzada, parece, en invierno, más apropiada para los patos que para los coches. A poco que llueva se inunda. Con marea alta se anega. Como las precipitaciones sean torrenciales es mejor que nadie se arriesgue a intentarlo a pie sin ir con katiuskas.

Los vecinos de A Revolta se han resignado a esta peculiaridad de su carretera más inundable, aunque la resignación no significa que estén de acuerdo con esta inusual circunstancia. Este vial sirve para evitar el tráfico que circula a la entrada del istmo. No es que sea un camino con alta densidad de tráfico, pero lo utilizan más de uno. Y además muchos vecinos están acostumbrados también a pasearse por esta carretera para tomar el aire y acercarse a la playa de A Lanzada sin tener que exponerse a la PO-308, desprovista de aceras y donde sí hay una elevada densidad de coches.

El problema añadido de este camino auxiliar no es solo que se inunde cada dos por tres, sino que cuando lo hace suele tardar bastante tiempo en secarse. Sobre el terreno la explicación es sencilla. El camino está por debajo del nivel de la marea, cuando esta sube, las salinas se encharcan, cuando llueve fuerte o es invierno, se llenan a rebosar y, con un drenaje deficiente al exterior, el agua se acumula entre la carretera y la ensenada. Al no tener por donde salir y cubrir una espesa vegetación los márgenes del vial, el agua busca por donde circular y acaba ocupando varios centímetros de altura sobre el asfalto durante unos cinco o seis metros.

Costas y la Xunta anunciaron hace dos años la reparación de las compuertas de las salinas y Medio Ambiente la limpieza del riachuelo de Rego dos Mouros. Los vecinos de las casas más cercanas confiaban en que esta circunstancia aliviaría el anegamiento del camino. Sin embargo, ninguna de las iniciativas comprometidas se han hecho realidad y la marisma sigue ahogando a este vial.